Sophía lloraba mientras sostenía la cabeza de Hades, — ¡Por favor no te mueras!, fui una tonta, no debí intentar escapar, solo no te mueras.
Colin tenía una mezcla de rabia e indignación por lo ocurrido pero también le conmovía ver a Sophia afligida, — lo mejor será llevarlo con rapidez de regreso a la aldea, debe ser atendido de inmediato.
— Si claro— , pero ella no podía dejar de pensar en que estaba lastimado por protegerla, se sentía culpable y angustiada.
Mientras recorrían el largo camino de regreso se mantuvieron en silencio, sin embargo, en cuanto se acercaron a la aldea que todavía se encontraba celebrando el ambiente de inmediato cambió.
— ¿Qué ocurrió?— , gritó Kayla desesperada dejando a su pareja de lado.
— Un accidente y nada más, lo más importante es atenderlo, luego hablaremos— , entre varios hombres se hicieron cargo de sujetarlo mientras corrían a su casa.
Sophia corrió a la par de ellos tanto como pudo, solo pensando en ayudar como pudiera para atender a Hades, pero en cuanto fue a entrar a la tienda fue sujetada por el brazo, — Fuiste tu verdad?, la culpable de que Hades esté así, de seguro quisiste escapar y él fue atacado por tu culpa— , gritó para ser escuchada por todos pues sabía que la reprobarian, si los había puesto en peligro.
— Suéltame, no tengo porqué darte explicaciones, mi lugar está junto a él, no me hagas perder el tiempo reteniendome en vano.
— Luego arreglaremos cuentas, sabía que solo le traerías problemas, desgraciada.
Sophia se zafó bruscamente de su agarre y apenas entró notó que entre tanto caos, sangre y preocupación actuaban con diligencia y rapidez, desde ese momento no paró de ir y venir, ayudar como podía.
Luego de culminar asearon el lugar y uno a uno se fueron retirando, hasta quedar solamente Colin con ella, — Ven a descansar, tranquilo lo vigilare.
— En caso de fiebre, te sientes cansada o cualquier otra cosa que necesites sabes dónde estoy.
— ¿Por qué no le indicaron medicamentos?
— Los antibióticos se terminaron cuando fuiste atendida, tus heridas eran profundas y para el dolor hace mucho que no hay, solo queda la fe en que todo saldrá bien y resistirá.
— Está bien, no te preocupes y te reitero que me siento muy apenada, por favor no lo comentes con los otros.
— Luego habrá tiempo de hablar y si mantengámoslo entre nosotros muchos se opondrán a que permanezcas aquí— , sin embargo Keyla quién había estado atenta a todo lo que ocurría escuchó la conversación e ideó un plan para salir de Sophia de una vez.
Reunió un grupo de compañeros hombres, los que sabía que eran más leales a ella, — ¿Pediste que vinieramos?
— Así es, tras lo ocurrido la vida de Hades está en peligro no solo por sus profundas heridas sino porque por falta de medicamentos es probable que se infecten.
— ¿Tan grave es su estado?
— Si, quizá debamos escoger un próximo líder pero mientras tanto debemos intentar salvarlo, se lo merece a todos ha apoyado.
— Eso es cierto, ¿Qué propones?
— Deben mantener el secreto para el resto de los habitantes, solo debe ser entre nosotros, es arriesgado pero lo principal es ir a la otra aldea por antibióticos.
— ¿Pero podemos morir?
— Ustedes son los más capaces, por eso los escogí, les daré armas y todo lo necesario para defenderse y recorrer la distancia si es posible está misma noche.
— ¿Pero si son 12 horas normalmente de viaje?
— Intenten hacerlo en menos, las próximas horas serán críticas.
— Está bien, nos iremos ahora mismo, antes que amanezca.
— Es lo mejor, prepárense mientras hago una carta para que se la entreguen al blanco.
Mientras tanto, Sophia se encontraba ajena a lo que pasaba en el exterior de la carpa, revisaba a Hades e intentaba mantenerse alerta para no descuidarlo en ningún momento.
Al siguiente día, casi al llegar la tarde, en la aldea blanca divisaron tres hombres maltrechos que se acercaban a la puerta de la fortaleza, sonaron las alarmas y pronto todo el lugar que se encontraba en quietud se organizó para hacer frente a la presunta amenaza.
— Deténganse de inmediato— , gritó la voz de mando que se encontraba de guardia.
Los visitantes obedecieron y levantaron las manos en actitud sumisa, — Por favor, venimos en paz, fuimos enviados por Keyla en nombre de Hades.
— Esperen, solicitaré autorización para su ingreso.
— Es de vida o muerte así que apresúrense.
Con rapidez enviaron un mensaje al jefe de la aldea y pronto las puertas se abrieron, luego de dejarlos pasar, les ofrecieron agua y algunas provisiones mientras se dirigían al salón principal.
Algunos se acercaron a saludar a Mark, uno de los recién llegados que pertenecía originalmente a esa aldea y se había escapado animado por las promesas de Hades, sin embargo, los otros observaban maravillados las estructuras que no soñaban tener en la suya.
— Qué sorpresa Mark, creí haber dejado claro que quién abandonará este lugar no podría regresar.
Este inclinó la cabeza en señal de sumisión,
— Lo siento he sido enviado por una emergencia.
— Cada quién debe sobrevivir a su manera y superar sus retos.
— Ten, esto lo envió Keyla, estrictamente para serte entregado— , dijo extendiendo su mano con el papel sellado, sabía que la discusión se prolongaría así que era mejor entregarlo de una vez.
Lo leyó de inmediato y se tomó unos momentos para reflexionar, la vida de su hermano corría peligro de muerte lo cual podría ser una oportunidad pero también podría usar su debilidad para manipularlo.
— De acuerdo, iré personalmente a entregar lo necesario para ayudarle, duerman un par de horas, bañense y coman que debemos partir hoy mismo.
Apenas estaba amaneciendo cuando Sophia se levantó sobresaltada por las alarmas y las voces alarmadas de las mujeres y niños al esconderse, pasará lo que pasará ella se quedaría con Hades, aún no había despertado y comenzó a presentar fiebre.
Pasaron unos minutos y las voces comenzaron a calmarse, de pronto apartaron bruscamente la tela de la entrada de la carpa y se quedó sin palabras.
— Hola, nos vimos antes en el lugar del accidente, he traído lo necesario para tratarlo pero la condición es que vendrás conmigo.
— ¿Quién eres para decidir por mí?, ¿Acaso no tengo derecho a opinar?
— Ya han decidido, eres una moneda de intercambio y de efecto inmediato así que debes tomar tus cosas para que nos vayamos.
— Me rehúso.
— Chicos por favor ayudenla a salir, póngala en la carreta y amarrela— , todo esto ante los gritos de Sophia y la sonrisa de Keyla pues su plan había dado resultado.
Mientras tanto Lucas miraba a Hades luchar por su vida en aquella cama con cierta arrogancia y disfrute, quería regodearse pero su peor venganza sería cuando despertara solo en aquella habitación.
— ¡Suélteme no quiero ir con ustedes!, grito Sophia hasta que perdió de visita la aldea.