Victoria abrió mucho los ojos y aunque a Stefan le hubiera gustado que se enrojecieran sus mejillas, por el contrario ella se puso muy pálida.
Eso le enfureció, no podía creer que fuera tan repugnante para ella.
—Prometiste dejarme ir —susurró Victoria.
Stefan se calmó a sí mismo, sabía que debía ser astuto.
—Y mantengo mi palabra, si al final de este viaje te quieres ir podrás hacerlo, pero confío en que preferirás quedarte.
Victoria no dijo nada, pero estaba más que segura que no sería el caso.
—Sé que no quieres, pero es porque no me has dado una oportunidad —objetó Stefan—, desde que estamos aquí te he demostrado que soy alguien tan normal como cualquiera.
—Eres un asesino Stefan —susurró ella.
—Difiero en eso, pienso que un asesino es el que mata por placer, yo solo hago lo necesario.
—Te crees con poder sobre la vida de quienes te rodean, y cualquier megalómano se conforma con hacerlos sentir miserables si te desafían, tú los matas directamente.
— ¿Por qué defiendes tanto la vida de ese infeliz? Deberías estar de lado de Adriana, ella fue atacada y es una niña, ella solo tiene 18 años, no es veinteañera y menos una calenturienta como piensas.
—Da lo mismo, ¿cuántas niñas de 18 años has utilizado como moneda de cambio?
— ¡No lo sé y tampoco me importa! Me importa lo que es mío y lo cuido, punto final.
—Adriana besó a ese hombre —musitó Victoria.
— ¡Qué! —Gritó Stefan y quiso salir de la piscina, Victoria lo tomó del brazo.
— ¿Qué vas hacer?
— ¿Qué crees que voy hacer? Hablar con ella.
—No ganarás nada con eso, además tienes tu careta de Stefan.
—Se lo diré a Ivo entonces.
— ¿Estás hablando en serio? No puedes decírselo a “Sam Bigotes” Ese hombre cree que su niña aún es virgen.
Stefan abrió mucho los ojos.
— ¡¿Y es que acaso no lo es?!
Victoria se echó a reír y Stefan de nuevo quiso salir de la piscina, furioso y dispuesto a tener unas muy serias palabras con Ivo, pues debía encerrar a Adriana por su propio bien.
Victoria como si le hubiera leído el pensamiento se le guindó encima para que él no se fuera.
—Stefan no te atrevas a irte, estamos hablando.
Como Stefan no le hacía caso y continuaba directo a la baranda para salir Victoria tuvo que montarse en su espalda y escalar su cuerpo para dar la vuelta y hundirlo de nuevo.
Solo consiguió ponerle los pechos en el rostro.
Stefan entonces le hizo caso…
Se dejó caer hacia atrás en el agua y la abrazó feliz de tenerla en sus brazos con ella correspondiendo su abrazo, aunque no fuera en plan romántico.
—No puedes decirle nada a tu hermana, entiende que es algo normal, pero créeme, si la encierras, si planeas mantenerla cautiva se escapará y entonces podrá conseguir a un hombre como tú sin escrúpulos que podrá aprovecharse de ella. Adriana no lo sabe, pero es hermana de Franco Slashdot, eso la pone en la mira de cualquiera.
Victoria sin saberlo tocó la fibra más sensible de Stefan.
Que le pasara lo que le pasó a su enemigo Halcón, que le quitaron su esposa porque era su debilidad; que le hicieran pagar sus bajezas quitándole a Adriana que era su tesoro era un miedo latente.
— ¿Qué hago Victoria? —Preguntó con la frustración que siente y Victoria sonrió.
—Comenzar por no dedicarte a la trata de blancas es un inicio, al menos cambiará tu karma.
—No sabía que fueras religiosa.
—Para nada, es solo sentido común, también sé lo que es tener empleados libidinosos.
— ¿Acaso a ti?
Victoria negó con la cabeza.
—No me hizo daño tampoco, pero yo sí era una niña y tuve que hacer lo necesario para que lo despidieran, que de ninguna manera era matarlo.
Stefan entrecerró los ojos y la abrazó más fuerte, le susurró al oído.
—También quisiera matarlo.
Victoria en ese momento sonrió al darse cuenta de lo que sintió ante su declaración.
—La verdad lo hubiera celebrado, quería matarlo.
—Te das cuenta Victoria, es protección, justa defensa.
Victoria lo observó y por primera vez notó que su sonrisa era bonita y también sonrió.
—De tanto andar contigo se me pegan tus barbaridades.
—No tienes idea de cuán compatibles somos.
—No, tú no eres compatible con nadie, porque no eres tú mismo, te has encaprichado conmigo, pero ¿de quién me pides que sea novia, de Stefan o de Franco?
—Solo tú me conoces rubia.
—En realidad no soy rubia, me tiño el cabello.
—En realidad yo no soy un idiota, pero tampoco un asesino, atrevete a conocerme.
—No creo que puedas mostrarte y la verdad estoy decidida a cambiar mi vida.
—Yo puedo hacerlo posible. En realidad pocas cosas no podría darte.
—Toda mi vida he tenido riqueza y muy pocas veces he sido feliz.
— ¿Sigues enamorada de ese don nadie imbécil?
—No tengo idea de que hablas —expresó Victoria sorprendida de la intuición de Stefan.
—Sé que estás enamorada de Michael Herrera, por él no me das una oportunidad, pero déjame decirte que él no es el humilde bartender que conociste, a estas alturas ha asesinado más de una vez, es un excelente activo para la organización de Halcón, se está ganando el respeto.
—No puedo creerte, Michael no sería capaz.
—Cualquier persona es capaz de cualquier cosa con la motivación adecuada.
— ¿Qué motivación podría tener él?
—Dinero, poder, esta vida es delictiva, pero llena de adrenalina, es divertida, embriagante, aunque también dura. Te moldea y en mi caso es mi herencia, un asunto de honor, en el caso de él que acaba de entrar, en un huracán, pronto perderá la perspectiva de lo que vale una vida, solo representará una bala.
—Quieres decir que lo que tú haces está bien, pero porque es por honor.
—Es la vida que me tocó Victoria, si no hubieran matado a mi padre igual hubiera tenido que encargarme de sus negocios, para cuidar a mi madre y mi hermana, no somos directores de una orquesta, somos responsables de la vida de muchos. Aunque para serte sincero quizás Stoyan hubiera seguido el negocio y yo solo fuera el estupido Stefan.
—Tú para nada eres Stefan.
—Créeme, te sorprenderías.
—No puedo siquiera imaginarlo.
—Tengamos una cita, salgamos esta noche y no tendremos que fingir nada, seremos solo tú y yo.
— ¿Tengo opción?
—La verdad no —Stefan se echó a reír porque Victoria puso los ojos en blanco—. Pero solo es porque quiero demostrarte que entre tú y yo puede haber química, necesito que lo consideres en serio.