Barbra. Elevo mi rostro y lo miro —¿Enserio le tienes fobia a los hoteles? ¿O era broma? —inquiero con seriedad y ceñuda. Travis traga suavemente y mira a otra parte. —¿Realmente quieres saber? —enarca una ceja y me observa. Muerdo mi labio inferior sin apartar mis ojos de los suyos y asiento con rapidez. —Si. Es que es extraño y más de un hombre tan mujeriego. Cómo tú, por supuesto —me encojo de hombros. Frunce el ceño —¿No tienes hambre? —inquiere. Suavizo mi rostro y lo miro seria. Para después elevarme y acostarme en la cama a su lado. —Travis ya debe ser las 01h de la madrugada ¿En serio tienes hambre a esta hora? —volteo a mirarlo. También me observa y después agarra impulso para tomar asiento sobre la cama. —Eso no importa —se levanta de la cama—. Haré unos de mis

