Narra Gabriela Alicia notó mi incomodidad, era obvio, no me hacía feliz ver al señor James aquí; ¿Cómo era posible? —Oye ¿todo está bien? Me di la vuelta para no ser vista, es ahora mi jefe, no es nada cómodo ver a tu jefe en una fiesta; eso no es para nada agradable. —¿Qué hace él aquí? —me pregunté en voz alta. —¿Por qué actúas así? ¿No te das cuenta que esto es algo del destino? Después de tantos días, vuelves a verlo, ¿eso quiere decir algo? ¿no crees? Negué con mi cabeza a lo que dijo mordiendo mis labios. —¿Cómo qué no? Vamos, salúdalo, ve y dile que es agradable volverlo a ver. —Es que no lo entiendes, luego de esa noche ya volvimos a toparnos. Alicia frunce sus cejas y me mira con rareza. —¿Te volviste a encontrar con él? ¿Por qué no me dijiste? —Alicia, no es cómo c

