El almuerzo término y todo resultó de maravilla, Andrés se asoció con unos Colombianos que querían lanzar al aire uno de sus últimos invento, según era un teléfono que funcionaba con la voz, o algo así la verdad no le preste atención. Una vez estuve de nuevo en la oficina tuve que ir nuevamente donde Ricardo para hacerle entrega del prototipo y el informe que mi jefe redacto para él sobre su opinión del equipo, y el cual yo no había tenido tiempo de llevarle. - Karen cariño- me saludo el apenas me vio, no me gustó mucho su manera de hablar, se estaba tomando demasiada confianza que yo no le había dado. - Hola Ricardo… Esto lo mando el jefe. - dije entregándole la cajita nuevamente y la carpeta con el informe. - Ah, sí, lo estaba esperando, esta vez Andrés tardo un poco enviándolo.

