Me encuentro en el salón de casa, sentada frente al viejo piano. A mi derecha y a través de la ventana puedo ver a Lily echada en el jardín, me alarmo enseguida ya que es de día y puedo ver como su pelaje blanco crema reluce bajo el sol, ella dirige la mirada hacia mi y puedo sentir su aflicción, seguido de escuchar su llanto. Reviso a mi alrededor tratando de dirigirme a la puerta, pero, no está alli, solo está la pared y nada más, asi que ambas nos acercamos a la ventana intentando acortar la distancia entre nosotras. Observo que la ventana esta sellada, como si el marco del vidrio fuera uno solo con el marco de toda la ventana, no podía abrirla y el pánico ya estaba creciendo en mi pecho.
–¿Lily que haces? Es de día y te verán los humanos –grite, ella solo movió su cabeza a un lado.
–No me vera nadie ¿De qué hablas? –respondió ella entre mis pensamientos.
–Pues que estas en el jardín como si nada –replico.
–Em estamos en la mazmorra del palacio aún, esto es un sueño, intentaba poder contactarte y cuando quedaste dormida fue como si halaran de mí, de la nada aparecí en el jardín, y agradecida con lo divino que puedes escucharme ahora.
Una pesada ansiedad se retiró de mis hombros y pude respirar con tranquilidad, vaya ahora entiendo lo surrealista que esto se siente.
–Asi que hay una laguna en el poder que tienen esas horribles esposas, ¿pero como carajos puedo hablar contigo aquí? –me quejo en voz alta– ¿Será por que estamos en esta dimensión?
–Es posible, recuerda que mamá nos contó que en el mundo humano nuestras habilidades eran en cierta forma como… menos fuertes que en esta dimensión. La verdad es que puedo sentir con más intensidad la magia –dice Lily meditando sus palabras.
–Habla por ti amiga, lo único que yo he sentido es ese maldito látigo y el ardor que deja en mi espalda – me tiro sobre el sillón al pie de la ventana, coloco la mano sobre el vidrio de la ventana y ella del otro lado pone su cabeza contra el cristal, justo donde se encuentra mi mano. Me observa con sus hermosos y profundos ojos verdes.
–Somos fuertes Em, estaré contigo en cada momento, aunque no puedas escucharme. Solo espero algún día poder volver a ver a mamá.
–¿Qué piensas sobre Jasmine? –le pregunto a Lily, con nuestra conexión bloqueada realmente no pude saber su opinión.
–Creo que dice la verdad, puedo percibir en su olor similitudes con mamá y como ya viste en sus expresiones y rasgos, son muy parecidas. Su dolor, parecía muy real. De momento no tengo sospechas sobre ella, pero hay algo que no me deja tranquila.
–¿Qué es? –frunzo el cejo, no he encontrado nada extraño en Jasmine.
–La historia –dice Lily, quien notando mi confusión prosigue–, ella dijo que el ahora rey William era el beta del antiguo rey ¿Cómo carajos es eso posible? Mamá nos dijo que el reino Silverfang habia estado invadiendo Nova y que la guerra fue causada por estos, que la destrucción del palacio o todo eso habia sido por ellos, asi que ¿cómo es posible que el beta ahora sea el rey? Creo que hay mucho que no se está contando.
–Pues ya habrá tiempo para lecciones de historia ¿no crees? –un “ujum” es todo lo que responde ella antes de desvanecerse y con ella todo a mi alrededor. Quedo sola en un enorme vacío en blanco.
De repente siento que estoy siendo suavemente zarandeada.
–Emma despierta, debo irme rápido –escucho la voz de Jasmine cargada de ansiedad.
–¿Jasmine? Volviste tan rápido –me quejo y la escucho reír suavemente.
–Querida ya es de mañana, pero en esta horrible cloaca no se puede ni saber –es cierto, no entra ni el mínimo rayo de nada por que todo es piedra y mas piedra, sin una sola ventana.
Pesadamente me siento sobre el tendido que Jasmine dejó antes para no sentir el tremendo frio que transmite esta tosca piedra.
–Dame esa mano cariño –dice dulcemente. Con el cansancio aun sobre mi, con los ojos cerrados levanto mi mano derecha y ella la toma, siento como retira las cintas y vendas sobre los dedos. La escucho inhalar fuerte.
–¿Pasó algo? –abro mis ojos temiendo lo peor, pero lo que observo me deja tambien sin aliento.
La hinchazón de mis dedos ha bajado significativamente, prácticamente no hay, asi como el enrojecimiento que habia sobre la piel debido al maltrato y ser arrancada, de hecho, alli donde había huecos de carne y en uno de ellos donde antes jure ver un poco de una falange, ahora habia una piel muy tierna y sensible. Muy extraños se veían mis dedos sin uñas, sin embargo, era increíble la recuperación, si dolía un poco y picaba mucho, pero era maravilloso.
–Wow ¡Jasmine eres increíble! Casi no duele ya –le dije extasiada, sin embargo, el rostro de Jasmine se veía pálido – ¿Qué pasa?
–Es una curación muy rápida –dijo aun estando en blanco y yo asentí.
–Por eso digo que eres genial, ese emplasto debe ser mágico mira mi mano.
–Cariño, el emplasto no tiene magia, ayuda mucho pero no tanto, este resultado es muy sorprendente –la miro sin entender realmente lo que dice –, esto solo lo pudiste hacer tu –dice mirándome fijamente a los ojos.
–Vaya –“vaya” repite ella y continúa limpiando los restos de emplasto en mi mano.
–Trata de cerrar tu mano –sigo su instrucción y logro cerrar moderadamente la mano, ya que la piel esta muy sensible al tacto.
–Muy bien creo que asi estará bien. Trata de no mostrarles tu mano hasta que pasen muchos días, no querrás llamar su atención –dice severamente y yo asiento. Me giro para darle acceso a mi espalda, la cual tambien noto ligeramente menos adolorida.
–Increíble –dice Jasmine mientras retira el emplasto de la espalda con un paño.
–Parece que si tomara un poco mas para curar los efectos de la plata, pero tienes un gran avance aquí –la noto orgullosa en el tono de su voz.
–Es gracias a ti tambien, date algo de crédito –le digo. Rápidamente limpia mi espalda, retirando los restos del emplasto y sangre. Recoge el tendido y la vela, para no dejar rastros de su visita en la celda.
–Se fuerte mi niña –me mira y luego se va casi corriendo.
Al cabo de un rato llega a mi celda el extraño hombre alto que antes me trajo cargada, puedo ver como arruga su puntiaguda nariz y me observa, sin embargo, no dice nada, hace una señal para que me levante y le obedezco. Él da unos pasos en el pasillo y le sigo, toma la cadena que une mis esposas y me hala detrás de él. Siguiendo el consejo de Jasmine mantuve todo el tiempo mis manos cerradas, una frente a la otra.
El hombre me arrastro nuevamente por los pasillos, luego subiendo por las escaleras hasta el piso donde se encontraba el salón del trono. Ahí estaba nuevamente, ahora en el centro frente al trono me esperaba el bloque de concreto donde me amarraran y castigaran, a su lado puedo ver que ya se encuentra listo el verdugo, quien en su mano tiene el flagelo con el que espera una vez mas arrancarme la piel de la espalda, alli donde toque. Tomo aire tan profundo como mis adoloridos costados me permiten y sigo al hombre a través del salón, observo que el rey y su hija me siguen con la mirada desde el trono.