Cap 9. Otro día más

1377 Palabras
Al momento de atarme al bloque fui muy consciente de lo que dijo Jasmine, ellos quieren un espectáculo, no quieren ver que su juguete del momento encontró una forma de escabullirse de su castigo, asi que escondí mis dedos cerrando la mano en un puño todo el tiempo. Pude ver la expresión de sorpresa en el verdugo por un fugaz momento, cuando vio mi espalda antes de proceder con sus “labores”, las cuales al igual que el día anterior fueron desastrosas, sin embargo, por muy extraño que parezca, una pizca menos dolorosas. Continue prefiriendo morderme la lengua antes de brindarles el lujo a sus reales molestias de escucharme sufrir. Habiendo terminado el verdugo conmigo, fui nuevamente liberada y guiada por aquel hombre alto y fornido, para mi sorpresa hoy si pude mantenerme en pie, un poco, pero pude seguirle la marcha, me llevaba arrastras nuevamente por esas interminables escaleras. Me encontraba siendo llevada escaleras abajo cuando un par de pisos antes de llegar a la mazmorra, el hombre se detiene frente a una enorme puerta de madera a un lado de las escaleras, la empuja llevándonos dentro y ahora nos encontramos en un pasillo lleno de más y más puertas de madera. Llegando casi al final del pasillo, sacó una llave y abrió la puerta a su izquierda, me arrojó dentro y cerró la puerta con llave. –Pero… ¿qué? –se me entrecortó la voz– ¡oye! Ahora por que diablos me encierras aquí –dije en voz muy alta, los nervios me querían tragar viva ¿a dónde rayos me trajo ese tipo? El no respondió a mi reclamo. Me gire inmediatamente para revisar la habitación en la cual estaba, estaba muy oscuro, no habia entrada de luz por ninguna parte, olía a polvo, moho y mucha humedad, me picaba la nariz solo de estar en este lugar. De repente escuché un chirrido a mi derecha, apareció la luz tenue de una vela que se iba filtrando a través de una pequeña puerta abriéndose y pude observar alli la silueta de una figura ahora familiar, al verla mi alma volvió a mi cuerpo. –Jasmine, pero ¿cómo? ¿qué hacemos aqui? –volteó a verme y sonrió. –Mi pequeña, hoy han pasado muchas cosas aquí en el palacio, entre eso y cobrar algunos favores, logré conseguir que Randy te trajera aquí –bajó la vista a sus manos–, aunque lamentablemente no podrá ser todos los días, dependerá de a quienes les toque los turnos en la mazmorra, lo siento. –Has hecho mucho y de hecho me sorprende bastante, asi que no tienes nada de que disculparte –le digo acercándome a ella para tomar sus manos y calmarla, la escucho sorber por la nariz y limpiarse lágrimas. –Te he traído ropa limpia y comida, dúchate primero para que comas ¿sí? –dice ella y la veo con incredulidad. –¿Ducharme? –la miro y observo que señala la pequeña puerta detrás de ella, se trataba del acceso a un diminuto baño, en el cual ella habia colocado un par de velas, toalla, ropa y jabón. –Eres un sol Jasmine, muchas gracias –digo tratando mediocremente de abrazarla con estas manos esposadas, mierda. –¿Cómo me daré una ducha con estas esposas? –Hasta allá no llegaron mis favores, tendremos que cortar tu vestido, adaptamos una blusa para sujetarla a tu cuello asi no tener que usar mangas, ni lastimar tu espalda. –Vaya, pensaste en todo –dije sorprendida una vez más y ella sonríe. –No fui solo yo, de hecho, mis compañeras fueron las que me dieron algunas ideas para ayudarte –dice sacando unas tijeras de su delantal, me giro dándole la espalda y ella corta las tiras del vestido, lo sujeto con mis manos sobre el pecho y me retiro al baño, estando en la puerta volteo a verla por un momento. – Jazmine en serio muchas gracias, pero no quiero que te pongas en riesgo por mi ¿de acuerdo? –ella asiente. –Para mí es un gusto poder ayudarte –me dice sonriente–. Tambien sé que es muy pronto para que me llames abuela y aun no es un momento seguro, pero, puedes llamarme solo Jaz, si quieres –sus palabras caldean mi corazón, un humano la definiría como “un pan de Dios”, es una mujer muy agradable. –Gracias Jaz –le dijo entre risitas y entro al baño. Una vez cerrada la puerta dejo que caiga el maltrecho vestido, retiro el panti y a la ducha. El baño es muy sencillo, esta todo rodeado en baldosa vieja que alguna vez fue blanca, no cuenta con electricidad, no hay espejo, pero tiene plomería, asi que se agradece no tener que hacer por el momento mis necesidades en el apestoso balde de la celda. Abro la llave de la ducha y dejo que el agua fría me recorra el cuerpo y lo refresque, recuerdo mi ultimo baño como si hubiese pasado toda una eternidad, trato de dejar que el agua se lleve por el momento todas mis preocupaciones y tristezas. Tomo el delicioso jabón de caléndula que trajo para mi Jazmine y limpio mi piel, puedo ver cómo tanto la sangre fresca, como la vieja se van, lavo mi cabello tambien como puedo y percibo que el repulsivo olor del matalobos tambien se va. Bendita sea el agua. Terminé mi baño, me sequé y salí para encontrarme con la ropa que Jasmine dejo, fue fácil colocar la parte inferior, sin embargo, por las esposas tuve que ponerme la blusa improvisada desde abajo hasta subirla al pecho, más allá no pude engancharla al cuello, fue frustrante, a pesar de que era amplia, tenía un tirante al cuello y espalda descubierta, tuve que salir a pedirle ayuda a Jasmine. –Siento molestarte, pero ¿me ayudas con esto por favor? –ella estaba sentada en una sencilla cama pegada al rincón de esta pequeña habitación, se levantó y me ayudo pasando el tirante por mi cabeza y acomodándolo. –Déjame atender tu mano para que puedas comer algo –dijo tomando mi mano derecha, nuevamente sacó gazas limpió, cubrió y encintó. –Ahora sí, ten –tomó un par de fiambreras que estaban sobre una pequeña mesita y me las tendió, devore la comida en un instante. –Vaya que tenias hambre –dije ella riendo. –Demasiada –reí contagiada por su risa. –Cariño, déjame ver tu espalda –me giré para que ella pudiera revisarla, no me siento como ayer, si estoy más agotada, pero estoy menos adolorida en comparación. –¿Cómo esta? –pregunté. –Está muy lastimada, se pueden ver las heridas de ayer intentando sanar y se ve casi en carne viva las heridas de hoy, pero no esta tan desastroso como ayer, es impresionante. –Bueno mucho es gracias a tus cuidados. –Jah, creo que esto es más tu loba sobre esforzándose para curarte –dice mientras limpia mi espalda y aplica el emplasto otra vez. –Jaz, hay algo que quiero preguntarte –le digo mientras ella trabaja en mi espalda. –¿Qué es? –me dice. –Mencionaste que William era antes el beta del difunto rey ¿Cómo pasó a ser el actual rey? Lo que mamá me dijo fue que el rey de Silverfang era quien estaba invadiendo y asesinando todo a su paso –le pregunto inquieta. Ella terminó y se sentó a mi lado. –Realmente no sabemos cómo él sobrevivió a la invasión, muchos de nosotros estabamos encadenados cuando él apareció frente a todos en el jardín principal, gritando que queria retar a un duelo al rey Alister –dijo mirando a la nada–. El rey no podía negarse, despues de todo William tenía una posición considerable para el reto, asi que lucharon, fue reñido y como puedes ver William ganó. –Y el rey Alister murió –complete. –Y el rey William surgió para gobernar sobre ambos reinos, a veces nos preguntamos si hubiese sido mejor que el rey Alister ganara –dijo apenas en un susurro.
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