Despues de que Jazmine se retirara, pude descansar por el resto del día y la noche en la pequeña y abandonada habitación, esta vez sin sueños, no pude ver a Lily y sigo sin poder hablar con ella.
A la mañana siguiente tal como lo hizo el día anterior Jaz apareció retiró y limpió las evidencias de las curaciones, nuevamente fuimos sorprendidas por un increíble avance en la sanación de las heridas, diminutas uñas empezaban a asomarse en los dedos, las heridas del primer día eran ahora formas rosadas, las heridas del día anterior, bueno, estaban mejor y mi costado izquierdo menos insoportable.
–En serio Jaz, tendrás que enseñarme la receta de esta cosa es milagrosa.
–No creo que lo este haciendo por si sola, pero que bueno que ha sido asi de efectiva –me responde.
Cuando Jaz se retira observo que el hombre de antes, que ahora sé que se llama Randy, esta en la puerta haciendo señales para que salga.
–Ya es hora –me dice Randy, yo asiento y salgo de la habitación, esta vez no me toma de las esposas para arrastrarme, solo lo sigo por el pasillo y escaleras arriba.
Siento que ya me estoy aprendiendo el camino, esta vez subimos cuatro pisos para llegar a la gran sala del trono. Una vez alli pude ver al rey William esperando en el trono y su terrible hija de pie a su lado, diagonal frente a ellos se encontraban unos cinco sujetos extraños, muy diferentes uno del otro, pero todos se veían igual de pomposos y serios, podía sentir su mirada y el desprecio en ella.
Una vez más, fui atada al bloque de concreto en el centro de la sala, nuevamente el verdugo sostenía su flagelo de plata impregnado de la infusión matalobos, apestaba igual que siempre: No vi ningún movimiento entre los hombres cuando el verdugo se disponía a empezar con el castigo, asi que al parecer hoy tendré audiencia despues de todo si parece que solo estoy para divertir a su Majestad.
El tipo empezó con los latigazos, al parecer golpeando con mas fuerza, la plata y la hierba tenían menos efecto y el pareció haberse percatado, no siendo mas que soportar los golpes oculte mi rostro entre los brazos.
–Tal parece que tiene una valiente aquí Majestad –se escucha una voz grave proveniente de uno de los espectadores.
–ujum, este es el tercer día y no ha dicho ni “mu” –responde el rey.
–Quizás su verdugo está siendo muy suave –dice otro hombre y yo levanto mi rostro para observarlos.
–¿Lo intentaras tu o tu? –dijo el rey señalando entre los dos. Uno de ellos sin decir nada se ha cerco a mí, le arrebato al verdugo el flagelo de las manos y lo metió en el recipiente que contenía la infusión de la hierba. Descargo un golpe tan fuerte que nuevamente me dolió el costado izquierdo, morí mi labio para contener el grito que rasgaba mi garganta por querer salir.
–¡Jah!, algo tan sencillo como hacer gritar una loba y no lo conseguiste Dominic –dijo otro hombre entre risas y acercándose, le quitó el flagelo de su mano, lo impregno una vez más y fui azotada por un golpe igual de violento, esta vez sangre goteaba de mis labios y lágrimas caían de mis ojos.
–Ya lo vieron caballeros, no era mi verdugo, al parecer la tarea tambien quedó grande para ustedes –replicó el rey–. ¿Lo intentaras Tadeus? –dijo dirigiéndose a otro de los hombres, el cual refunfuñando se acercó, hizo lo mismo que los anteriores y descargo un golpe no tan fuerte como los anteriores. Despues de este hombre pasaron los dos faltantes del grupo, siguieron el ejemplo de Tadeus al parecer, no fueron tan violentos como los dos primeros y el verdugo.
–Un hueso duro, ya veremos cuanto dura –dijo el rey y soltó carcajadas –. Llévensela de aqui.
Randy me soltó, me tomo del brazo izquierdo para levantarme avivando el dolor del costado, aunque pude seguirle y esta vez de regreso a la fría celda de piedra.
Como iba siendo ya costumbre al poco tiempo de encontrarme encerrada llegó Jazmine, mi ángel guardián, trayendo comida y material para ayudar a curarme.
–Escuché que el rey permitió que varios de los alfas te lastimaran hoy ¿así fue? –pregunta con expresión consternada y yo asentí.
–Así fue, como un bufón fue que me sentí, humillada frente a esos tipos solo por entretenimiento –digo sintiendo como me hierve la sangre de recordarlo–. Me enoja tanto sentirme tan impotente, se que la vida es dura y lo irónico de todo esto es que soy cinta negra de tercer grado en Muay Thai, cuatro años de entrenamiento y yo con las manos atadas literal y metafóricamente, otra ironía es que exactamente ni siquiera necesito mis manos para defenderme.
–¿Cinta qué? –dice ella confundida.
–Olvídalo –me rio.
Seguimos hablando de muchas cosas, mientras ella me atendía y de hecho los siguientes días se convirtieron en eso, un ir y venir del salón a la celda, en algunos días -los buenos- del salón a la habitación. Luego Jazmine me ayudaba de muchas formas, escucharme y compartir conmigo era la mas especial de ellas, entre toda esta mierda por lo menos un rayo de luz tenia en mi día con sus cortas visitas, gracias a esto aprendí tambien como era el trabajo en el palacio, las condiciones en las que viven tanto la servidumbre como el reino en general, ahora comprendí el porque el casi todo el reino quiere la cabeza del rey, en serio lo consideran un inútil que no ha hecho más que arrastrar al reino con él al infierno.
Juraría que los ojos de Jazmine se iluminan un poco cuando habla del príncipe, parece que es lo poco rescatable de la familia real, por lo que me cuenta es el único que medianamente ha podido hacer algunas cosas para mejorar la situación del reino, aunque tambien me dice que a puerta cerrada el príncipe no hace otra cosa que cambiar más de chicas que de ropa interior.
–Parece que últimamente esta más desesperado por encontrar a su pareja, ya han pasado 6 años desde que cumplió la edad para reconocerla– dijo Jazmine.
–Bueno, igual creo que saltar de chica en chica no es tan productivo, seguro ya embarazó alguna –le respondí.
–Que sepamos no tiene. Veras, conseguir un embarazo con una mujer que no es tu pareja no es algo imposible, pero si un poco menos frecuente y no ayudara sí solo las ve por una noche –indico ella.
Y asi pasaron 19 días más, yendo y viniendo, chismeando sobre muchas cosas, hablándole a Jazmine sobre nuestra vida en el mundo humano, sobre como salimos mamá y yo adelante solas, sobre que no era tan fácil transformarse en lobo por temor a ser vistas por los humanos, sobre como muchas veces quise renunciar al entrenamiento de artes marciales y mamá con sus ojitos de cachorro me convencía en volver diciendo “nunca sabes cuando será de utilidad”, “te ayudará a emplear tu energía”, “te servirá para hacer ejercicio” y muchas cosas más. Lógicamente tambien le conté como la música podía ser una carrera que estudiar en la universidad, ella estaba bastante sorprendía ya que normalmente los hombres lobo no se educaban mucho en las artes y aún menos en la música, era poco a preciada por que era considerada poco útil y lo comprendes cuanto te explican que el reino lleva prácticamente 24 años viviendo de conflicto en conflicto, encuentran cosas más practicas a las cuales dedicar su tiempo.