Enngel. En definitiva, no pensé que el plan de Os iba a funcionar. Pero, me ayudó a escabullirme, distrayendo a un solo guardia, empero eso fue lo de menos. El tiempo ya rozaba la media noche, solo por unos cinco minutos faltantes, y aun así, el tráfico en la ciudad provocaba frustración. El conductor de mi taxi privado, encendió la radio dejado escuchar la playlist nocturna coronada por 17 de Pink sweat. La suave melodía de la canción logró que me sumergiera en mis propios pensamientos, estaba segura de que encontraría respuestas contundentes en ese misterio, con esa idea bajé del coche, apenas llegué y como una espía en cubierto me camuflé por los pasillos del lugar hasta subir a los siguientes pisos. Era necesario que nadie en casa, a excepción de Os, supiera que me escapé a mitad de

