Enngel. Luego de una mañana ocupada mostrando propiedades, solo pude vender un apartamento. Pero fue suficiente para mantener una amplia sonrisa y la mente positiva de que se podría acabar con la lista. Solo faltaban tres. De acuerdo a las ventas que se le exigen a los vendedores de la empresa, la mía era bastante minúscula dentro de la línea mensual. Sí, Ediel fue considerado con el tamaño de mi carga, pero no era para agradecerle, seguro la conciencia no le daba para exigirme tanto. La casa estaba silenciosa hasta me acerqué a la segunda sala. Ahí, Odette miraba un documental y a su lado Irving, que parecía concentrado en lo que el hombre en la pantalla decía acerca de las selvas y bosques. La empleada notó mi presencia y se dirigió a mí, el niño apenas si me dio un vistazo antes

