Mientras caminamos mi madre continúa insistiéndome en que debo preocuparme más de mi salud y menos de los asuntos de la manada. Un alfa siempre pone de primero el bienestar de su manada y su familia, de segundo esta su salud, esa siempre ha sido la filosofía de mi padre y ahora también la mía.
Nos despedimos en cuanto llego a la casa del abuelo, es algo vieja, pero está en buen estado. El olor a madera de roble inunda mis fosas nasales junto con el olor a pino por los árboles del lugar. Entro usando la pequeña llave que mi abuelo me había dado meses atrás y camino directo hasta su despacho, pero él no se encuentra ahí.
Raro, extremadamente raro.
Justo ahora debería estar leyendo uno de sus libros mientras fuma su vieja pipa junto a la ventana que da al bosque. Además de que el jamás deja su despacho a no ser que este durmiendo o comiendo.
Algo llama mi atención, una nota se encuentra adherida en la tapa del libro de color n***o que el abuelo dejo sobre su escritorio.
“ve a la última página del libro”
Esta no era la letra del abuelo. aquellas palabras estaban escritas de manera más delicada y con tinta liquida. También el papel olía extraño…. Como a coco.
Sabía que no era correcto husmear en las cosas de otras personas, pero la curiosidad pudo esta vez conmigo. Destapé el libro y fui directamente a la última página, en ella había una hoja suelta, su contenido era extraño…
-como último recurso – susurre
“verter tres gotas de sangre en un cuenco vacío. Colocarlo bajo la luz de la luna llena junto a otro recipiente con agua y velas de color rojo encendidas”
¿Qué carajo significa esto? ¿último recurso de qué?
Un ruido me hace sobresalta y luego la puerta de la habitación se abre dándole paso a mi abuelo
̶ Damián ¿Qué haces aquí? – pregunta sorprendido
̶ Me has llamado
Frunce el ceño mientras se acerca a mi – no lo hice, sé que estoy viejo. Pero no te he llamado. ¿Qué tienes en las manos? -
Entrego el papel con intenciones de que el mismo responda a esas dudas, pero cuando lo veo está totalmente blanco. Volteo y el libro que estaba anteriormente en el escritorio ha desaparecido.
̶ Esta en blanco- mi abuelo me da una mirada incrédula
Me encogí de hombros – sí, lo encontré tirado en el suelo – mentí
Ni yo mismo se por qué le he mentido a mi abuelo. Pero si le cuento lo que he visto pensara que estoy demente y me obligara a descansar. Y eso es algo que no me puedo permitir justo ahora.
̶ Escuche que tu plan no salió como querías – mi abuelo tomo asiento frente a mí y dejo su fiel bastón a un lado – que no te desanime eso, el triunfo está basado en ensayo y error –
Me deje caer en una de las sillas libres – últimamente solo estoy fallando – murmuro
̶ Debes ser fuerte por nuestra manada. Hemos luchado contra los demonios desde que tengo memoria –
̶ ¿Desde que eras niño? – pregunte sorprendido
̶ Jamás te he contado esa historia, ¿cierto? – negué lentamente y el encendió su pipa – fue cuando tenía quince años aproximadamente…
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̶ Es normal que los más jóvenes comiencen a entrenar a esa edad
̶ Antes no lo era – afirma y le da una calada a su pipa – como te seguía diciendo
ANASTASIA
̶ ¡DEJATE DE BROMAS ANASTASIA! -grito Aida enojada
Rei – no estoy bromeando. Uno de tus hijos me ha despertado del sueño en que me sometiste -
̶ No podía permitir que vagaras por la tierra luego de ver como masacraste sin piedad a mis otros hijos – sus ojos me veían con rencor y sus palabras estaban llenas de odio
Solté una carcajada – tu decidiste su suerte aceptando mi trato y gracias a eso la guerra termino –
̶ Los de tu especie están atacando de nuevo y todo esto es tu culpa-
Bufe – no me metas en más problemas. No entiendo como esas lobitos fueron capaces de invocar a ese tipo de demonios –
̶ Eso no me interesa Anastasia ahora que has despertado, debes solucionar esto-
̶ Eso no me incumbe – respondí seria
̶ Tu eres la única que puede acabar con ellos para siempre – dijo
̶ Eso debiste pensarlo antes de traicionarme Aida – sonreí cínicamente – por mí, tú y tus perros se pueden j***r – di media vuelta con la intención de marcharme, pero la diosa de la luna se colocó frente a mi
̶ Te daré un cuerpo-
Negue – no necesito un cuerpo, yo ya tengo uno. Lo que quiero es poder salir del inframundo sin tener que lucir de esta manera-
Odiaba ser solo una sombra, quera poder materializarse en el mundo humano. Pero no podía si mi padre aún se encontraba en un sueño de un siglo.
̶ Entonces te daré el don-
Sus ojos mostraban miedo y tenía razón de tenerlo. Si lograba sacar mi cuerpo del infierno, el mundo de los humanos estaría en grandes problemas.
̶ No podrás interferir en mis decisiones. También debes despertar a mis hermanos y darles sus cuerpos -
Aida me fulmino son la mirada – no puedo dejar sueltos a dos demonios y medio-
̶ Ese es el nuevo trato diosa –
Ella tenso la mandíbula y asintió a regañadientes – está bien –
Sonreí – otra cosa. Si tratas de engañarme de nuevo…- me acerque a su oído-... matare a todos- Eres un monstruo – escupió con enojo