Damián
Observo enojado los informes en mis manos, debía entregárselos a mi padre en una hora y por primera vez en mis veintiún años era vergüenza lo que me impedía hacerlo.
Después de la pelea de ayer, más de la mitad de mis hombres fueron enviados al hospital con heridas graves, producto de una mala estrategia de combate. Ahora debo dar la cara frente a mi padre y explicarle que mi estúpido plan no había funcionado.
̶ Maldita sea – gruño
Afortunadamente no hubo bajas esta vez, hemos perdido la cuenta de cuantos funerales se han organizado con la misma causa de muerte en lo que va del año. Los demonios se multiplican cada vez que comienza una nueva batalla y con ello, nuestras esperanzas de paz desaparecen de apoco
̶ Alpha, hemos transportado a todos los heridos al hospital más cercano tal cual como lo ordeno- la voz de Allen mi Beta y mejor amigo me saca de mis ensoñaciones
̶ Es todo por hoy, puedes ir a descansar- digo sin siquiera mirarlo
No tengo el coraje para verlo a los ojos ahora. Su hermano había muerto en combate hace poco. Debía ser yo quien recibiera ese ataque, pero no…. Tyler se sacrificó por mí, haciendo de escudo mientras yo peleaba contra el alfa de la manada enemiga y el que se encargó de conjurar a aquellos monstruos infernales
La silla delante de mí es ocupada por el cuerpo de Allen- Deberías de hacer lo mismo Damián, no has salido de tu despacho desde que llegamos de combate-
̶ Tengo que terminar el informe para mi padre-
Escucho un gruñido de desaprobación de parte de mi mejor amigo, pero decido ignorarlo, este no es momento de discutir por cosas sin importancia.
̶ ¿Y qué les dirás? ¿Qué de nuevo hemos perdido? ¿Qué los demonios se están haciendo cada vez más poderosos? -Resopla- eso es algo que todos en la manada lo saben, hasta sospecho que tu padre ya debe de saberlo.
̶ No me importa si mi padre lo sabe, es por mí que la manada debe estar siempre segura
̶ Al fin puedo ver tus ojos, ya no recordaba de qué color eran- dice ignorando mi comentario
Palmee fuertemente la mesa- ¿debo recordarte el respeto que le debes a tu alfa? -gruño
̶ No - responde cortante- solo debes volver a ser el mismo de siempre
Froto mi rostro con desesperación
̶ lo sé, lo intento, pero, ni siquiera puedo verte a los ojos sin acordar lo de Tyler-
̶ él era mi hermano Damián y me duele que no esté con nosotros. Pero no murió en vano, te protegió… a nuestro futuro alfa, el pilar de nuestra manada. - su mirada muestra dolor, mucho dolor- no hagas que me arrepienta de pensar que murió por cualquier lobo – dicho esto se levantó de su asiento y se marchó de mi despacho dando un portazo
Arrugo las hojas de los informes y los arrojo al fuego vibrante de la chimenea para luego sentarme frente a ella. Al final las llamas comienzan a hipnotizarme y mi cuerpo se relaja cada vez más.
Cierro los ojos dejándome llevar por el sueño junto al cansancio acumulado.
(…)
¿Estoy en el bosque?
La brisa sopla, pero no siento absolutamente nada. Camino hasta el lago para después tomar asiento frente a este observando como la luna es reflejada por sus aguas.
̶ Así que has sido tu - afirma una voz femenina atrás de mi
Volteo encontrándome a una chica de pie, esta oculta por una vieja capa de color n***o y por eso no puedo ver su rostro
̶ Lograste despertarme de mi largo sueño-
A pesar de que no puedo ver su rostro, sentí como si me sonriera. Escalofríos recorrieron todo mi cuerpo e inmediatamente me tense. Mi lobo me decía que me alejara de ella, pero no podía hacerlo, estaba petrificado ante la persona al frente de mí.
¡MIERDA! Estoy temblando como un cachorro
̶ No te hare daño, si eso piensas- afirma de nuevo la chica
̶ Entonces ¿Qué quieres? – pregunte tomado un poco de valor para hablarle
Ella camina hasta el algo, sumerge una de sus manos en él y luego se lleva un poco de agua a los labios. De repente mi cuerpo se sintió pesado y mi cabeza dolía un poco.
¿Qué me está sucediendo?
̶ Estas despertando – respondió la chica a mi pregunta jamás formulada
̶ ¿Quién eres? - pregunte con dificultad
De repente algo ocurre, un misterioso brillo rojo rubí sale del rostro oculto de la chica
̶ Alguien que te ayudara si así lo deseas- responde
̶ ¿Qué? -
Todo comienza a tornarse borroso, pero aun puedo distinguir aquellos ojos rojos
̶ Adiós Damián y gracias-
Abro los ojos de repente y me encuentro a mi madre mirándome preocupada- hijo creí que tendría que llevarte al hospital – dice soltando un suspiro de alivio
̶ ¿Qué ocurre? – murmuro con voz ronca
̶ Tu abuelo quiere hablar contigo - responde para luego tenderme unos papeles
Asiento. La cabeza comienza a palpitarme rítmicamente pero aun así me incorporo y salgo de mi despacho seguido por mi madre.
̶ Deberías comer algo y luego ducharte el abuelo puede esperar-
̶ Negue – debe ser importante-