Capitulo 262-1

708 Palabras

Mi esposa se recuperó, por lo que no me quedó más remedio que regresar a Barcelona para continuar con mi trabajo. Pese a mantener un contacto directo con mi hijo, fue cercano a los dos meses de mi regreso a Barcelona, cuando recibí la noticia de parte de su esposa: “mi nuera estaba encinta”. Mi esposa lo había recibido con suma alegría, casi rebosante, por lo que tuve que igualmente manifestar mi regocijo ante mi mujer. No me quedó la menor duda que el causante del embarazado de la mujer de mi hijo era yo. Había percibido la intensa calentura de la joven en aquellos días, y mis copiosas corridas dentro de la misma, y eso había prodigado en la concepción de la joven. Pese a mi sentimiento de culpa, me confortó el hecho de que mi hijo me hubiera manifestado la gran felicidad que le producí

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