Mi nuera seguía manteniendo un contacto directo con mi esposa, visitándola con frecuencia, lo que me permitía jugar con el niño. En más de una ocasión escuche alguna conversación entre las mujeres, y los comentarios de mi esposa respecto al decaimiento de su actividad s****l. Mi mujer le preguntó por nuestro hijo, y la contestación de Vanesa me dejó preocupado, al igual que a mi esposa: “su hijo tampoco es muy activo sexualmente suegra”. No sé,… parece como si no pensara más que en su trabajo, y, cuando lo hace .. parece que le costara llegar ….. Esas palabras me confirmaron que mi nuera no estaba satisfecha sexualmente. Habían transcurrido dos años del nacimiento del menor. De hecho, había observado el cambio de actitud de la misma, y sus miradas volvieron a ser más profundas e interesad

