El hombre de la casa 62-2

869 Palabras

—Mamá ha estado robándome tu primera del día, ahora me toca a mí. —Sírvase, señorita. Ni falta que hiciera decírselo. Lamía, besaba, succionaba y devoraba; lo diré una vez más: para mí, ella se lleva el oro en el oral. Mis piernas temblaron tan pronto liberé mi primera carga, abundante como era de esperarse. Me tomó por sorpresa que simplemente se levantara y se retirara, yo esperaba devolverle el favor. Me quedé un rato, sintiendo cómo mis piernas dejaban de hormiguear, cuando de pronto se abre la puerta. Son Raquel y mamá. Vienen caminando de puntitas e intentan no hacer ruido cuando cierra la puerta. Antes de que pueda preguntar qué está pasando, mi hermana me indica con su índice en la boca que guarde silencio. Ambas se dirigen hacia mí, estoy siendo flanqueado. Primero los labios d

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR