Después de lo ocurrido en la noche de fin de año, volví a tener unos encuentros más con la nuera, aunque fueron bastante esporádicos. Pero estaba claro que esa relación estaba llena de percances y altibajos. Unos meses más tarde, la empresa donde presta servicios Martín le propuso un ascenso, pero ello conllevaba el traslado durante unos años a Madrid, concretamente en una población del extrarradio. Tras hablarlo con Vanesa, aquella aceptó con la condición de que solo fuera por uno poco tiempo. De esta forma, cesaron todos nuestros encuentros y la posibilidad de verla. Fueron pasando los meses y al cumplir el año y medio del traslado, Vanesa le comentó a mi esposa que estaba pensando en venirse ella sola, dejando a Martín en aquella ciudad. Que no soportaba el estar sola, sin familia cerc

