—Se me van a caer de tanto que me las miras, Luís —rio mientras me aplicaba una llave en el cuello y me jalaba la oreja… dejándome oler el aroma de su piel y tener sus pechos a escasos centímetros de la cara —. Tienes que aprender a comportarte o nunca vas a conseguir novia. Yo siempre he sido un chico completamente antisocial fuera de casa, no iba mal en la escuela, pero no tenía ni una mísera persona a la que pudiera considerar más amigo que a un libro. Sí, me llegaban a molestar de vez en cuando, pero al yo ser alguien alto, no pasaba de un par de palabras o empujones. Tampoco me llegaron a interesar mis compañeras de escuela, eran todas unas niñas comparándolas con Julia. Toda la secundaria estuve obsesionado con mi hermana, cuando ella no estaba, iba a su cuarto y buscaba sus pantale

