El hombre de la casa 5-2

1222 Palabras

—¡Sorpresa! ¡Ay por Dios! ¡No traes nada! —más risas, esta vez nerviosas y de sorpresa. —Ya no tengo nada que no hayas visto. Y tú, ¿qué? —Quería sorprenderte, pero me parece que me leíste la mente, hermanito. Las risas nerviosas no pararon en seco, pero el silencio incómodo pronto se hizo presente. No estaba seguro de qué había querido que pasara en un inicio, pero ahora estaba ahí, en mi cuarto, desnudo frente a mi hermana menor en ropa interior. Por fin, reparé en su cuerpo. Sus pechos se asomaban, asombrosos, detrás del escote de su brasier n***o. No me había imaginado que su piel podría ser más pálida, pero ahora era evidente que el sol sí había coloreado un poco sus brazos, cara y piernas. Nos quedamos así por un buen rato. Desde mi lugar, no podía ver que ella estaba temblando,

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR