El hombre de la casa 10-1

741 Palabras

La luz entraba con fuerza desde las ventanas cuando desperté con mi hermana comiéndome el rabo con total devoción. —Buenos días —saludó entre sonoros chupetones—. Al fin dejaste de roncar. Succionó con fuerzas, como si quisiera sacarme el alma o algo así. Mi amigo estaba muy vivo y preparado para recibir con gusto semejantes atenciones gracias a la magia matutina que nos acompaña a los hombres. Yo apenas estaba despertando y mi cabeza se dejó absorber por la almohada en lo que el mundo a mi alrededor dejaba de dar vueltas. Tenía los ojos cerrados cuando una sensación familiar (¡ja!) me hizo abrirlos de nuevo. Raquel, mi hermana menor, aquella con la que hacía unos meses apenas interactuaba, aquella que había confiado en mí para hipnotizarla y había estado mamándomela para despertarme; e

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR