—Estoy peor que antes, amor. Lo de mamá me puso bien horny y no podía dejar de pensar en sacarte la leche. Yo me quedé callado y ella se bajó de mí para limpiar mi tranca. Estaba aún hipersensible después de venirme, así que me daba el reflejo de alejar mi cadera con cada lamida que le daba la punta. Por un momento, temí que quisiera un segundo round porque seguía firme, pero se acurrucó a mi lado en cuanto terminó. —¿Vas a hacerle lo mismo a todas las zorras que vengan? —Es el plan —respondí con desgana, no tenía ganas de discutir con ella ni de disimular. —Pues si son como mamá, las vas a tener aquí haciendo fila todos los días —rio, ya no se oía molesta al respecto. —Estoy nervioso, —solté al fin —no la quiero cagar. —Te va a ir bien. —Tuve que disociarme con la plática para no p

