Ella quería jugar con nosotros la carta de que no sabía nada, escuché el resoplido de mi hermanita y yo decidí seguirle el juego. —Bien. Te hice caso e hice lo que Tere me dijo. Dijo que todavía me falta aprender, pero que tengo futuro. —¿Ah, sí? Bueno… —continuó mientras se dirigía al comedor a dejar su bolso— ¿Y te dijo cuándo piensa regresar? ¿Sí cerraste las puertas? —Sí, mamá —respondí con fastidio—, cerré todas las puertas de arriba. Y no, todavía no pactamos otra cita. Dice que puede ser la próxima semana o en 15 días. —Ah… bueno… Ya. ¿Y esto? —dijo señalando nuestra desnudez con la palma extendida, estaba frente a nosotros. —Luís ya se animó a acompañarme, mami —intervino al fin Raquel. Dijo esto y acto seguido besó sonoramente mi p**o, aún blando. El telón había sido levanta

