POV JULIANA
Un mes después…
Recuperar a mi familia, me hace feliz, saber que estoy viviendo ese cuento de hadas que siempre quise, ahora todo es perfecto, pues estamos los cuatro juntos, tenemos un hermoso hogar de Leonardo y Mariana no hemos sabido nada, pero la paz que respiramos en este momento es mágica, es especial.
-Amor, quería pedirte si me acompañas de compras al centro comercial, los niños necesitan algunas cosas, más Julian, que no le hemos comprado suficiente ropa, Alexa tiene tanta, que no repite ropa, pero Julian no, es mejor comprarle algunas prendas -digo.
-Claro mi amor, lo que mi reina diga -dice besándome. Pero tendrás que pasar a la empresa, hay unos papeles de la custodia de nuestro hijo que debes firmar -indica.
-Ok, pasare a recoger a mi esposo -expreso sonriente en sus brazos.
Los niños entran corriendo para que los carguemos, pipo ha crecido mucho y entra tras de ellos.
Los saludamos y besamos, vamos con ellos a la mesa a desayunar, Tifany está un poco perdida últimamente, ya es novia de su guardaespaldas, al principio le costó mucho trabajo lograr que Alexander entendiera, pero mi esposo es muy hermoso y al final entendió, aunque aún la cela mucho, pobre de Alexa cuando crezca.
Me despido de mi esposo en la entrada de la casa, deja muchos besos y se va, con la promesa de que iré más tarde a buscarlo a la oficina.
Sigo con mi día, le doy un baño a mis hijos, juego con ellos y pipo, estos niños tienen mucha energía, y jamás se cansan, pero soy feliz, de verlos jugar y de estar con ellos. Renata y Alejandro, no salen de aquí, vienen todos los días a jugar a consentir a sus nietos, les traen juguetes todos los días, el ultimo que trajo Renata para su caballerito como le dice a Julian, fue un auto como el de Alexa, ya que los niños tienen que tener todo por igual, dice ella para que no vayan a tener rivalidades después, Alejandro le mando a construir una casa en el Árbol hermosa, la decoro para un niño, todos ellos son tan cariñosos que soy afortunada de la familia que tengo, perdí a mis padres cuando me abandonaron, pero en la familia Roig encontré un verdadero hogar.
Llegan mis suegros y aprovecho para ir a darme un baño, he sudado mucho jugando con los niños, les pido que se queden con ellos hoy y aceptan encantados. Subo a mi habitación y me doy una ducha rápida, me pongo ropa muy llamativa, quiero verme esplendida para mi esposo y le daré la sorpresa, lo invitare a almorzar, él no sabe que iré tan temprano, se llevara una gran sorpresa.
Bajo las escaleras y me despido de todos, ellos me miran sonrientes y subo a mi auto, dos guardaespaldas viene conmigo, llego a la empresa. Subo directamente a la oficina de mi esposo, su secretaria me ve asustada.
-Hola -saludo cordial, no te molestes en anunciarme, quiero darle una sorpresa a mi esposo -digo y entro.
Me paralizo al ver a Selena en su oficina.
- ¿Qué haces aquí? -pregunto.
Antony me mira sorprendido.
-Mi amor, te esperaba más tarde -dice y se acerca a mí.
-Ya lo creo, te quería dar una sorpresa, pero ahora veo que la sorprendida fui yo, ¿qué hace esta mujer aquí Alexander? -indago seria.
-No lo sé amor, eso estaba por decirme en cuanto entraste.
-Entonces di a que viniste, porque no te quiero cerca de mi esposo -recalco la palabra esposo.
-Solo vine a entregarte esto -dice y extiende un sobre que parece de laboratorio a él.
- ¿Qué es esto? -indaga Alexander
Lo abre y se cae un pequeño papel, me agacho a recogerlo y mi corazón se detiene. Es una ecografía, es un fragmento de una ecografía.
-Alexander esta estático mirando el papel que tiene es sus manos, no hace falta ser adivino para saber de qué se trata.
-Tu…tu…estas embarazada -salen esas palabras de la boca de mi esposo, esas palabras que fueron alegría una vez para mí, ahora son las causantes de mi tormento.
-Esa es la primera foto de nuestro bebe, esa es la tuya, yo ya tengo la mía -dice con tono de triunfadora, me volteo y me alejo de ellos.
-No sé qué decirte, ¿Estás segura de que es mi hijo? -indaga.
- ¿Como te atreves a preguntarme algo así, que clase de mujer crees que soy? -dice indignada. Solo quería que lo supieras y te advierto, si quieres saber algo de tu hijo, tendrás que estar conmigo, de lo contrario jamás sabrás de él -expone y sale de la oficina.
Mi corazón quiere estallar de dolor, siento que en este momento mi mundo se derrumba, se hace trizas.
-Amor, yo…no sé qué decir…no entiendo…
-NO, NO ME DIGAS QUE NO ENTIENEDES, TU SABES LO QUE HICISTE -grito y salgo corriendo de su oficina, el sale de tras de mí.
-Juli, espera, no te vayas así -dice cuando llego al ascensor, Amor, no hagas esto, tenemos que hablarlo -expongo.
-No es necesario, tengo que ir a comprarle algunas cosas a mis hijos, no tengo tiempo para esto -digo y subo al ascensor.
Sus ojos tienen una expresión de dolor, sé que esta son las consecuencias de algo que le perdone, pero es muy difícil, es una maldita locura, además la muy imbécil lo amenaza con quitarle a su hijo, no sé qué pensar, mi mente en este momento es una total confusión, una total confusión.
Llamo a Andrea y le pido que me alcance en el centro comercial, a la media hora llega, la abrazo fuerte y lloro en sus brazos, mi corazón en este momento necesita sacar todo este dolor que lo invade.
- ¿Qué pasa? Pensé que vendría a comprar ropa para mis sobrinos, no a verte de esta manera -expone mi amiga triste.
-Solo abrázame por favor, solo abrázame -digo y ella llora conmigo.
Después de calmarme, le pido que entremos a la tienda, que me dé tiempo para hablar del tema, compramos muchas cosas, todo se le vera hermoso a mis hijos, porque me resulto inevitable no comprarle unos vestidos a Alexa.
Llegamos a la sección de bebes y mi alma se aflige, mi amiga lo nota.
-Necesitamos unos tragos, ven tengo un plan para que tus gorilas no nos persigan -señala.
Veo que habla con ellos y les pasa las bolsas para que las suban al auto, le quita las llaves del auto a uno de los tipos y nos vamos en el de ella, los hombres nos llaman, pero seguimos nuestro rumbo.
- ¿A dónde quieres ir? -indaga mi amiga.
-Llévame muy lejos, donde Alexander no me encuentre, necesito espacio para pensar, llamare a Renata y le pediré que cuide los niños por unos días, no puedo volver a casa de esta forma, tengo una idea, conduce a las afueras por favor -indico y ella lo hace.
Le pido que me lleve a la finca que Alexander compro para mí, es un lugar tranquilo y me servirá para reflexionar, entramos y mi amiga esta fascinada mirando todo, despacho a los empleados, quiero estar a solas con mi amiga, les ordeno que no le digan a nadie que estoy aquí, incluyendo a mi esposo.
Vamos a la sala de estar y sacamos unas botellas de vino y ponemos música, quiero tomar hasta que me deje de doler.
Le cuento todo lo que paso y ella llora conmigo, entiende a la perfección mi dolor, lloramos y cantamos baladas pop hasta la madrugada, nos quedamos dormidas en los muebles de la sala.
Despierto por el ruido de la aspiradora, le pido ayuda a la muchacha de la limpieza para llevar a mi amiga a una habitación, la dejo instalada.
Salgo a caminar por todo el lugar, veo la pequeña cabaña que solo Alexander y yo tenemos llaves, pero no soy capaz de entrar, no me siento con las fuerzas suficientes para entrar a ese lugar donde fui tan feliz a su lado, donde todos son hermosos recuerdos, no quiero mancharlos con unos de dolor si entro en estas circunstancias.
Camino y llego a un pequeño lago, me siento en el césped a mirar y contemplar la belleza del lugar, mis pensamientos están enfocados en Selena, en su bebe, yo no quiero que si ella va a tener un hijo, lo separe de Alex, pero tampoco permitiré que lo use como excusa para separarnos.
Me paso toda la tarde aquí, es un lindo lugar y me ayuda mucho, decido ir a la casa a ver a mi amiga y comer algo, además no me he bañado.
-Me tenías preocupada, tu celular y el mío no han parado de sonar, me toco apagarlos, Alexander lo va reventar de tantas llamadas -expone.
-Quería caminar un rato y pensar, ya he tomado una decisión, pero me quedaré una noche más, quiero estar segura de lo que haré, quiero quedarme sola, perdóname -digo apenada.
-Tranquila, puedo entender tu situación, pero que hago con tu esposo si me ve -pregunta.
-Dile que respete mi decisión, que mañana temprano estaré en casa -expreso muy segura.
Me despido de mi amiga, quien ha sido un gran apoyo en todo este proceso, sin ella estaría perdida, y sola, le pedí que no le contara a nadie lo ocurrido con Selena y mi esposo, aunque mas tarde que temprano todos sabrán, y seré la comidilla del mundo, esto es mas fuerte de lo que logro imaginar, ver crecer al hijo de mi esposo y saber que fue producto de una traición es doloroso y una maldita tortura, por más que intento razonar y encontrar una solución no la encuentro.
Me recuesto en la cama y paso foto de mis hijos y de Alexander en el celular, hace unos días era tan feliz, que jamás pensé que ahora estaría en una cama sin Alex y queriendo matarlo, mi única alternative es sepárame o aceptar lo que paso, pero, aunque lo ame, con mi vida, no puedo ceder a los chantajes de esa arpía, no creo que él tampoco lo haga, ella siempre buscara la manera de separarnos.
Me decido entrar a la cabaña, esta todo bien arreglado me siento y recuerdo cada lindo momento dentro de ella, pueda que este muy enojada con Alexander en este momento, pero recordar sus caricias, sus besos, su aroma tan fuerte y varonil, que cuando me hace el amor inunda todo su aroma en mi piel, la penetra y queda empernado en mí.
Escucho la puerta abrirse.
- ¿Qué haces aquí, no entiendes que no quiero verte, que estoy huyendo de ti? -interrogo furiosa.
-Amor, quiero que me perdones por hacerte pasar por todo esto, se que ese bebe no tiene la culpa de mi irresponsabilidad, pero no sedere a los chantajes de Selena, responderé por mi hijo, pero no te dejaré jamás, jamás -expone acercándose.
- ¿Y quien te dice que yo no te dejaré a ti, porque estas tan seguro de eso? -pregunto.
-Por que se que me amas, tanto como yo, por eso se que no me dejaras, que no te separaras de mi lado, porque donde quieras que vayas yo ahí estaré, por que no renunciare a tu amor jamás -expresa seguro.
-No te puedo negar que esto me duele, es que verte de padre de otro hijo qué no es mío, me lastima, el hecho de pensar que te acostaste con ella aún esta lastimándome, y mas ahora que trae una consecuencia tu error, esto es algo difícil de aceptar, ninguna mujer lo haría, ninguna estoy segura, pero soy tan estúpida que no puedo pensar en dejarte, pero si en que me des tiempo.
-No entiendo amor, explícame.
-Que quiero que cada uno ocupe una habitación diferente, por que no quiero dormir a tu lado, no por ahora, también no quiero darle el gusto a esa arpía de destruir mi matrimonio, pero necesitamos pensar en lo que ha pasado y que todas las malas acciones tienen una consecuencia, no me meteré en tus asuntos con tu hijo, incluso enseñare a mis hijos a amarlo, pero no me pidas más…