Las cosas desde ese día cambiaron, lo peor de todo es que no sabría decir con exactitud si para bien o para mal. Aunque estaba más que claro que no iban a terminar o a cerrar ese problema con un simple: ¡Vaya, encontraron la motocicleta, quedan libres! Al fin de cuentas había ocurrido un delito y como bien saben, el implicado ahí era mi hermano. Pero desde ahí, ha pasado alrededor de una semana, si mal no estoy. Ya no sé nada de la Familia Le Blanc y tampoco se nada de Jagdesh. Ahora me encuentro ya en casa, en Erkelenz. Además, hay algo más importante que anexar, perdí uno de los dijes que le había regalado a Fadwa ¿Dónde? No tengo la menor idea, pero por ahora me he quedado con la pulsera, la cual mantengo aun guardada en una cajita de madera donde guardo todo lo importante; o al menos

