Cuando Fadwa entró a la casa, Gretchen salió enseguida. Parecía tener prisa y estar preocupada. Ni siquiera quiero ver mi rostro en este momento. Ahora debo de ser yo la que parece haber visto un muerto o encontrarme en ya cerca de irme al más allá. Bueno, lo único que sé es que por ahora mi alma está perdida por algún lugar muy lejano. — ¡Hey, Jaeden! ¿Todo bien? ¿Qué les dijo Fadwa? — Me tomó de los hombros para sacudirme. — Lo único que te digo es que quizás he perdido mi dignidad… — Miré al cielo. — ¿Pero que les ha dicho? — Volvió a preguntar. — Gretchen, pierdes tu tiempo. Jaeden esta en shock porque ella le termino diciendo más cosas a Fadwa de lo que ella a nosotros. Por eso es que esta en shock, así que ahora la invade la vergüenza — Soltó una risa. — ¿Qué?

