Capitulo 3 - Pt. 2

1380 Palabras
Y así fue como pasamos toda la tarde hablando de nuestros gustos, nuestras aficiones y objetivos, lo que me pareció muy agradable, ella está estudiando Literatura en Alemania, es tres años mayor que yo y que Jash, obviamente; cosa que no me lo esperaba, pero al fin de cuentas la edad es lo de menos, claro, cuando hay amor y no sobrepase límites es más que perfecta. En cuanto a su familia, no tiene mucha cercanía a ellos, pero tiene en mente que está sumamente sobreprotegida por su padre; punto que termino aclarándome lo de Jash. Es de excelentes calificaciones, habla dos idiomas aparte del alemán, que es el francés e inglés; tal vez pueda pedirle clases de francés. Es uno de los idiomas que más me llama la atención y que considero muy sexy. Creo que no hay algo fuera de lo normal, al menos ella no tiene muchas responsabilidades, la única seria su motocicleta, en cuanto ese punto me opte por decir que cuidaba la casa y que tengo mucha responsabilidad con mis hermanos, porque ahora se supone que soy un chico y estas cosas no quedan de acuerdo al sexo. Simplemente le hice saber que me gustaba leer mucho y la fotografía; a pesar de que no la practico, pero se visualizarla en revistas, comente que tengo pasatiempos tranquilos y de cierto modo “aburridos”.   Antes de terminar la tarde fuimos a comprar el móvil, el cual le dije en diversas ocasiones que no lo comprara, que realmente me sentía bien así, sin un móvil. Posteriormente me dejo en casa; y eso que yo soy el hombre. Quedamos de vernos al día siguiente. Lo que significaba que en toda la tarde me fue imposible comprar las cosas para asistir mañana a la universidad. Lo más probable es que pierda unas dos horas y vaya mañana a algún centro comercial muy pero muy temprano.   Me quede en la puerta principal, pero antes de girar la perilla decidí hacer tiempo para ver que se marchara, era algo tarde así que solo espero llegue bien donde sea que se esté hospedando — ¿Y ahora como se supone que entro? — Me pregunte a mí misma luego de pensar en Peter, no quiero que las cosas empeoren con él. Tampoco pensaba quedarme todo el tiempo afuera, a esta hora una chica ya corre peligro. — Sea lo que sea, tengo que entrar — Abrí la puerta y había un profundo silencio.   — ¡JAEDEN! — Irrumpió el silencio — ¿Qué tal te fue? — Expresó mientras movía su mano detrás de uno de los sillones de la sala.   Aquella voz no me había sorprendido, creo que ya me estoy acostumbrando al hecho que siempre va a estar escondido espiando detrás de la ventana —¿Dónde está Peter? — Pregunte caminando tras el sofá.   — Dormido, se ducho y fue a dormir, ahora, dime como te fue ¿Terminaste con ella? — Se recargo sobre una de sus manos.   — Me alegra que ya este dormido. Y fue más o menos, como tú has dicho es muy difícil hacerlo, sin embargo, le aclaré que empezáramos como amigos, el porqué… es simple, se me hacía muy extraño todo esto, le metí ciertas ideas de la ausencia y creo que me dio un poco de temor y dolor terminarla, realmente no creo que merezca toda esta tontería que estamos haciendo — Lo sé, estaba mintiendo en una parte… la cual nunca le mencionare a Jash.   — Lo importante es que ya no es una relación, eso me alegra — Bufó y soltó una carcajada.   — Si, además quedamos de salir mañana, por cierto, mañana cuidaras a Peter porque iré a comprar las cosas para ir a la universidad, no logre ir por ellas, así que encárgate del desayuno — Sonreí y también solté una carcajada.   — ¡Estás loca! Oye, que te crees para ahora mandarme — Exclamo furioso mientras se levantaba del sofá.   — Bueno, si quieres perder ya todo lo que llevas ganado no lo hagas y hablo con Fadwa, Victoria, Lucrecia, me imagino que Elizabetha estará incluida porque también la he visto contigo, incluso puedo investigar de más — Ya era tiempo de tratarnos igual. Creo que las ventajas de ser chico te dan cierto “poder” en cuando a querer mandar y además creo que a Jash ya le tocaba un poco de su propio chocolate.   — Ya tú ganas — Movió su mano tratando de evitar todo eso. — ¡Tengo una buena noticia! Ya vez que el haberme salvado la vida hoy nos ha llevado a algo bueno… nos cambiaremos a un departamento, claro, Peter y yo, ahora esta casa será completamente tuya, no tienes que preocuparte por él, tendrá una señora que se encargara de su cuidado, pero claro, es obvio que podrás ir a verlo. Y no tienes nada que hablar con él, ya lo hice y acepto gustoso. — Su cara parecía radiar de felicidad.   — ¿Qué rayos hiciste? Hey, ¿Es enserio? Que más vas a hacer si mi consentimiento, además Peter a tu cuidado, no, no quiero saber como terminara creciendo y en qué ambiente vaya a relacionarse, aunque no me caería nada mal independizarme un poco — Entrecerré la mirada — Sobre todo ustedes que siempre han dependido de mi y a cada rato están molestando, sobre todo tu — Me tire sobre uno de los sillones — ¿Cuándo es que se supone se van? —   — Fue fácil, no hay nada de qué preocuparse, le he hecho creer a Victoria que la casa es un desastre y es demasiado grande para los dos, casi lloro diciendo que me siento mal por vivir solo con mi hermano, que tal vez si la casa fuese más chica habría ese calor típico de hogar — Se acercó a mí — Oh si, ella sabe que tengo un hermano gemelo, agradece que sea de otra universidad — Sacudió mi cabello — Lo más probable es que vivas sola a partir de mañana —   — Sabes, eso último me ha hecho sentir ignorada y demasiado molesta. Una persona menos de la cual ocultarme, ¡yeey!, súper grandioso. Un aplauso a Jash el rey de las mentiras. — Dije sarcásticamente —   ¿Por qué evitaste decirle que tienes una hermana? Ella que tiene que ver lo que estoy haciendo con Fadwa… No me digas que más adelante tendré que asistir a la universidad como hombre, cambiar mi nombre en mi registro de nacimiento y ganarme unos cuantos pectorales para darle a conocer a todos que tienes un hermano ¿Eres tarado? — Levanté la mirada y continúe mirándolo con cara de odio — Yo no hago tantas cosas extraordinarias como tú, pero mira, Fadwa me ha comprado un teléfono, no tengo idea de cómo usarlo pero he aquí, si gustas puedes quedártelo y textear con ella, ya deja de meterme en más problemas, porque el que terminara mal eres tú, yo solo te aclaro que terminando con Fadwa dejo este jueguito.— Le mostré el teléfono y enseguida me levante — Iré a tomar un baño y posteriormente a la cama, descansa — Murmuré mientras caminaba hacia mi destino.   — Igualmente y no, quédatelo tú, yo para que lo necesito. Y por favor deja de ser tan dramática — Respondió caminando a la habitación. — No es que sea dramática, pero fíjate en que tonterías me estas metiendo, ¿acaso crees que ir mañana a la universidad con peluca y todo, será tan grandioso para mi al igual que tú? —  Moví mis manos de forma de “olvídalo y piérdete por ahora”.   Que día más agotador, horas atrás había dejado de ser quien realmente era, además ahora era alguien sin identidad y sin objetivos. Se supone que soy Jagdesh solo a los ojos de Fadwa, pero ahora resulta que no solo será una persona, si no también Victoria, y ahí no seré Jagdesh sino alguien sin nombre… ¿Qué clase de sueño estoy viviendo? Lo único que necesito es despertar, pero ¿Quién seré cuando eso suceda? Hay tantas cosas que aclarar, lo mejor será disfrutar de este relajante baño.  
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR