Capitulo 3 - Pt. 1

4003 Palabras
Cuando salí de bañarme, la habitación ya se encontraba acomodada, Jash se había encargado de guardar toda clase de evidencia que llevara a sospechar que me había cortado el cabello, sobre la cama yacía la ropa que utilizaría el día de hoy, algo que mi hermano había dejado para mí y por suerte era decente, en cuanto a calidad, esto no se compara con la ropa que he estado utilizando últimamente, esto no se le acercaba en lo más mínimo, lamentablemente estas cosas no van de acuerdo a mi personalidad; quiero suponer… tal vez porque siempre he comprado ropa de segunda mano, pero en fin… solo sé que va a ser difícil acostumbrarme a esto, demasiado difícil.   Estaba a punto de ponerme los jeans— ¿Sera bueno dejar mi ropa interior o colocarme bóxer? Aunque no sé si se note demasiado… Lo mejor será colocarlos sobre, no sea la de malas que en cualquier descuido… además que incomodo ponerme esto — Al haber cambiado mi ropa interior termine por ponerme los jeans, posteriormente me quite el sujetador y con delicadeza ajuste unas cintas de tela sobre mis pechos para presionar ambos y evitar sospechas, lo suficiente para parecer una chica plana, en este caso… chico. Tomé la camisa de manga larga, esta era de color rojo con n***o, formando pequeños cuadros en la misma, termine con unos zapatos cómodos de piso, solo faltaba peinarme, deje caer mi cabello tal como mi hermano lo utiliza, ahora si estaba listo. Fui directo al espejo y he aquí, ahora soy un chico, bien, corrijo, ahora soy mi hermano, es extraño, es como si estuviese frente a él, pero no, tengo que aceptar la realidad, soy yo, Jaeden. Incluso todo eso había causado que me perdiera un poco y eso que apenas era el primer día. Aunque cabe recalcar que hay muy pocos detalles que hacen la diferencia.   —Jagdesh, puedes venir un momento — Exclamé tras la puerta.   — ¿Qué pasa con mi hermana? Estoy esperando que me lleve a la escuela — Escuche la voz de Peter venir aun del comedor.   —Ahora seré yo el que te lleve, espero que eso no te moleste chaparro, ella tiene un compromiso y necesita llegar temprano a la escuela, además será divertido que por primera vez te lleve yo. — Tras decir eso abrió la puerta, si no hubiera actuado a tiempo probablemente hubiera recibido un golpe.   — ¡J-Jag… Jae… Jagdesh! Pero si eres yo… me he quedado sin palabras. Realmente tu eres yo… no podría decir lo contrario porque no se me apetece — Me tomó de la cintura y volvimos a caminar frente al espejo. —Es imposible, irreconocible, eres yo… ahora somos oficialmente gemelos — Me estiro de las mejillas.   — ¿A qué te refieres con decir que ahora si oficialmente somos gemelos? — Voltee a verlo con cara de odio — Y si, que sorprendente, mira cómo me emociono — Mencione sarcásticamente.   —Ya no diré nada, sabes, será mejor que te vayas de una vez, si no los tres llegaremos tarde a clases, también, ten cuidado, cualquier cosa que pregunte responde con tal seguridad, sea lo que sea, no creo que te pregunte algo raro, yo creo que sabes todo acerca de mí. — Se dio me día vuelta para salir de la habitación — ah, lo olvidaba, va a sonar extraño, pero no quedara en mi si intenta besarte o cualquier otro tipo de acercamiento no apto para ustedes… pero trataré de no pensar en eso, una chica querrá besar a mi hermana… no, eso no es algo realmente adecuado y que asco si llega a pasar, evade todas esas cosas por favor porque no sé qué haré al respecto, porque si realmente no puedes con eso, creo que no me quedara más que enfrentarla — Se abrazo a si mismo como escalofrió — lo peor es que no quiero verla, pero no quiero que te vuelvas lesbiana — Me miró fijamente y levantó el pulgar — Confiare en ti, ahora me llevaré a Peter al patio de atrás y será tu turno, suerte hermanita — Intento sonreír de manera optimista.   — ¿Hermanita? Solo cuando te conviene — Mi tono de voz ya se escuchaba molesto y fastidiado de tanta información, además como se le ocurre pensar en ese tipo de cosas, ¿Cree que llegare a ese punto?, por favor, si muy a fuerza me estoy vistiendo de chico, menos querré besar a alguien que primeramente es la novia de mi hermano y aparte es una chica. Salí de ahí mientras terminaba de hacer unos retoques en mi cabello. Aproveché el tiempo que me restaba camino a la puerta, esto para ensayar aquella voz masculina, lo bueno que volví a escuchar a mi hermano antes de salir y esto me hacía sentir más segura. Creo que con esto mejoraba ya un poco mis cuerdas bucales, aunque sinceramente no me acercaba ni al 70% de su voz. Me coloqué un poco de fragancia masculina, me quedé tras la puerta, estaba hecha una gelatina, es decir, con todos los nervios de punta. Sí, aunque quería aparentar que no estaba nerviosa, lo estaba y el simple hecho de no saber que hacer frente a esa chica me asustaba. ¿Qué pasa si lo descubre? Además, con todas las cosas que ha mencionado Jash de ella, no sé si creer su versión y odiarla desde ahora o ver realmente cual es la situación.   Tomé suficiente aire, cerré los ojos y abrí la puerta principal.   Cuando los rayos del sol iluminaron mis mejillas me di cuenta que no había vuelta atrás, estaba afuera y ella estaba ahí, recargada sobre uno de los muros evitando el sol. Traía puesta aquella ropa negra que le caracterizaba, una camiseta negra que era cubierta por una chamarra de piel, jeans negros ajustados y unas botas cortas del mismo color de su ropa. Aun lado de ella se encontraba la motocicleta de ayer y sobre el asiento dos cascos.   —Vaya, hasta que te dedicas a salir, pensé que te quedarías toda la tarde ahí adentro. Pero luego pensé, no creo que sea tan cruel y cobarde para que me siga evitando. — Acomodo su cabello con cual delicadeza y fijo los ojos en mi— ¿Te hicieron llegar mi recado? —   Un silencio incomodo fue mi respuesta.   — ¿Pasa algo? ¿Estás bien?  Jagdesh ¿No vas a decir nada? — Dio varios pasos al frente hasta colocarse unos centímetros de mí.   Creo que el trabajar bajo presión es una de mis cualidades ya que teniéndola así de cerca fue como logre hablar y agradezco que mi voz haya sido como lo esperaba, no tan femenina pero tampoco tan gruesa y si, no fue perfecta, fue más como cuando mulan intentaba hablar como hombre, toda torpe, con tono desafinado y aparentando ser todo un hombre fornido.   —Me sorprende verte, eso es todo. Disculpa la demora, puede sonar muy ridículo, pero quería verme bien para ti, aunque creo que no lo logre o porque es que me deslumbras con tanta belleza. — Fue lo primero que se me vino a la mente y eso fue porque lo había leído en uno de esos libros que por tanto tiempo me entretuvieron. Y lo peor es que no sabía si eso es lo que comúnmente dice mi hermano, no sé si se comporta de manera tierna o simplemente así de torpe como lo es conmigo. Por lo que solo solté una risita coqueta y nerviosa.   —Qué extraño ¿enserio estas bien?, creí que eso era lo que menos te importaba, lucir perfecto y guapo, pensé que no era tu estilo, pero viéndolo por otro lado, gracias por el cumplido. — Movió una de sus manos haciéndome seña para que la siguiera. — ¿Si mejor vamos a dar una vuelta?… dudo que me quieras invitar a tu casa ya que eso hubieras hecho hace como una hora, además, vine aquí por un tiempo, desde aquella vez que te vi creo que me dieron ganas de venir consecutivamente a esta ciudad, solo espero que mi padre no se dé cuenta de esto porque si no ambos estaríamos en problemas. Pero bueno, no quiero atormentarte más por lo mismo… sé que estas en una situación complicada, ¿Cómo sigue tu hermano, fue el niño que vi ayer? — Pregunto mientras subía a su moto.   Asentí luego de aquella indicación y caminé tras ella. Cuando llegue ya me esperaba arriba de la motocicleta, con una de sus manos me ofrecía el otro casco. Sigo diciendo que esta chica es demasiado ruda y persistente. — Perdón por si llegue a incomodarte y perdón por no invitarte a pasar, es que con la situación no me ha dado tiempo de ordenar la casa. Y si, él es mi hermano menor, por suerte ya se encuentra mejor, creo que lo pudiste corroborar ayer, gracias por ayudar a la causa, aunque por ello sigo muy apenada—oo, apenado — Tartamudeé en lo último. No me quedaba más que agradecer aquel dinero que Jash había pedido, el cual no tuvo propósito bueno en este mundo.   Mientras Fadwa creí haber realizado una buena acción en este año, Jash se gastaba el dinero en otras cosas; mujeres. Estando arriba de la moto me distancie lo suficiente para no rozar con ella mi pecho, tenía que estar pendiente de todo detalle y sobre todo de cualquier cosa que saliera de mi boca.   —Entonces, que lugar me recomiendas… — Escuché su voz tan cerca que se me hizo extraño, tan solo el sonido de la moto y el aire eran prueba de que el sonido de su voz se distorsionaría antes de llegar a mí, pero supongo que con el dinero que tiene, probablemente esos cascos eran especiales para eso. Creo que también había leído en una revista de ciencia que existían interlocutores para este tipo de casos y cascos.   —Hay un parque no muy lejos de aquí, me han dicho que es muy recomendable, yo no lo conozco del todo, pero creo que podría ubicar su dirección — Dije entusiasmada, se sentía demasiado bien esta adrenalina. Quien iba a decir que después de todo este encierro iba a empezar a disfrutar la vida de esta manera, tal vez nunca iba a suceder mientras continuaba como la típica chica que se la pasa encerrada en casa imaginando un cuento de hadas, mientras esperaba al día siguiente para realizar la misma rutina.   Hasta el momento, solo espero que a mi hermano le vaya igual de bien. Creo que mientras más lejos este yo de la ciudad y sobre todo de él, todo será mucho mejor. Estoy deseando que realmente todo marche bien a partir de ahora, no quiero pensar que perdí mi hermoso cabello todo por algo que no nos traerá nada bueno. Lo importante es saber cómo le recuperare el dinero a esta chica.   — Quedare a tu cuidado, me avisas con anticipación si hay algún cambio de calle — Diciendo esto, el motor de su moto sonó con tan fuerza que solo me quedó sostenerme de la cintura ajena, ya que si no lo hacía probablemente iba a salir volando por la fuerza que generó el cambio de velocidad.   No nos llevó tanto tiempo llegar a nuestro destino; creo que maneja demasiado bien, esa motocicleta realmente es genial. El lugar era muy pacífico y sobre todo fresco, todo gracias a esa vegetación que le rodeaba, además a esta hora era poco probable encontrar personas disfrutando del lugar, estábamos en hora de trabajo y sobre todo en horario escolar, lo que significaba que tanto ella como yo habíamos faltado a clases; o eso quiero creer porque no se si ella estudie o que es lo que pasa por su vida. En fin, a esta hora el lugar estaba casi vacío, además tenemos el sol a todo lo que da encima del nosotras, por lo cual no era una hora muy conveniente de venir.   Estacionó la motocicleta en el parquímetro adecuado, realmente batalle muchísimo para bajar de ahí, ya que mis piernas estaban muy adoloridas, supongo que fue por la fuerza que hice al estar aferrándome y no caerme. Pero tenía que actuar que estaba bien y que no me dolía nada. Ya se imaginarán lo difícil que fue caminar normal. Opte por quitarme el casco y recargarme en uno de los árboles.   — Tienes excelentes gustos, podremos disfrutar de un buen tiempo juntos. — Fadwa menciono mientras bajaba lentamente de la moto y así mismo se quitaba el casco. No puede evitarlo, pero ahora si tenía envidia de su cabello, sus hebras largas y suaves se podían notar desde el punto donde me encontraba y ese color que le favorecía con la luz del sol hacia envidiarla lo suficiente, pero ni modo, no iba a pasar todo el tiempo sufriendo por lo que fue, me tocaba resignarme al poco cabello que me quedo.   — “Estoy tomando mucha importancia en eso” — Hice una mueca por lo que había pasado por mi mente y simplemente afirmé hacia su comentario, lo que menos quería hacer era hablar, deseaba evitar cualquier charla fluida a como diera lugar, además me vendría bien permanecer unos minutos aquí mientras mis piernas se desentumían.   — Jash, ¿Por qué te desapareciste todo este tiempo? — Preguntó comenzando a caminar por entre una de tantas veredas que tenía este parque.   Me separé de aquel árbol mientras comenzaba a seguirla con paso lento — Porque no tengo con que comunicarme contigo, además se me dificulta por la escuela, el tiempo de las tareas, actividades de casa, ya sabes — Respondí sin dejar de caminar detrás de ella tratando de darle unos ligeros golpes a mis piernas para que estas ya dejaran de doler.   — ¿Es cierto eso? No se realmente si me estas mintiendo o no, aunque lo mejor será que te compre un móvil antes de finalizar la tarde, te ayudara a estar más en contacto conmigo y así no habrá problema, así como también entiendo que tienes tus horas de estudio, lo cual respetare — Sonrió de par en par.   Hasta este momento las conversaciones van normales, no entiendo que es lo que le molesta a mi hermano — No creo que lo del móvil sea realmente necesario, podemos vernos cada mes o podemos arreglarnos en cuanto a los días de vernos, no quiero deberte más de lo que ya lo hago y tampoco quiero invadir tu espacio — Trate de no sonar cortante y trate también de no dañar esta posible atmosfera romántica y si, vuelvo a reiterar, y no arruinar todo.   Detuvo el paso y se acercó directamente a mí, estábamos bajo la poca sombra de un árbol, yo solo me quede inmóvil mientras volteaba a ver a cualquier lugar, siempre y cuando no la vea directamente a los ojos, todo estará bien— ¿Me has echado de menos? — Cuando preguntó esto inmediatamente tomo una de mis manos.   — Sí, claro, es obvio que te extraño… digo ¿Por qué no lo haría? — Con mi mano desocupada comencé a rascar levemente parte de mi mejilla; creo que había generado un tic nuevo; provocado por mi nerviosismo. Mis manos son muy diferentes a las de Jash, mis dedos son delgados, uñas cuidadas con una pequeña capa de esmalte, además piel suave. Algo que seguramente no se ocultaría. —“Estoy demasiado nerviosa, Jaeden, no lo arruines” — Terminé soltando unas risas nerviosas y con la fuerza que ya mis piernas habían recuperado solté con “delicadeza” su mano de la mía y corrí hacia al frente para continuar con el camino. — Deberíamos de ir hasta las banquitas que están más adelante, ahí hay más sombra y realmente no quiero sudar, no sería apropiado — Lo dice la chica que acaba de correr como loca debajo de los rayos del sol.   — No sé por qué presiento que algo no anda bien aquí — Detuvo el paso y entro por entre los árboles que estaban a un costado del camino, no sin acercarse más hasta donde estaba — ¿Hay algo que quieras decirme? Te estas comportando muy diferente, creo que prefiero que seas sincero a volverme loca por esta actitud tuya — Entrecerró la mirada, me observaba de forma desafiante por entre las sombras, realmente daba miedo, parecía un felino acechando a su presa.   — Claro que no ocurre nada, sabes, me pones un poco nervioso y aparte tenía mucho que no nos veíamos — Desvié la mirada. Mi rostro comenzaba a sudar frio. — Fue mucho tiempo sí, es como si volviéramos a comenzar o algo, solo estoy nervioso, eso es todo ¿Hay algo de malo? — Solté unas risas que apenas y logré escuchar yo.   — Si ha pasado algo de tiempo, pero no tanto como para exagerar, por eso es que me preocupa. — Soltó una risa coqueta, poco a poco volvió a acercarse a mi dejando un respectivo espacio entre ambas. — ¿Así que estas nervioso? No conocía esa parte tan adorable de ti, me alegra que por fin me dejes conocer más — Acaricio mi mejilla.   Mis ojos se fijaron completamente a los ajenos, aquel acercamiento me hacía sentir casi casi el calor corporal ajeno, además de aquel aroma a uvas de su lápiz labial. ¿Es cierto lo que está pasando? Quiero huir, pero mis piernas están tan frígidas y con esa sensación de hormigueo que dudo que puedan responder a una carrera. —No puedo negarlo, lo estás haciendo ahora y no me agrada, así que mejor hay que seguir caminando. — Tosí de una forma adecuada como para hacer sonar que yo llevaba el control — ¿Qué no se supone soy yo el que tiene que conocer esos gestos tuyos? — Diciendo esto di media vuelta para arrinconarla por entre uno de los árboles, posteriormente sonreí ladinamente.   Por un momento creí que ella era mas fuerte que yo. Probablemente fue un golpe de suerte ya que la voltee desprevenida.   Sintió aquel movimiento brusco y se quedó en completo silencio— Probablemente, pero hoy estas más adorable que nunca y bueno, he querido jugar un poco. —   — No te recomiendo que juegues con fuego, no es una buena idea. Trae sus consecuencias— Exprese aún con mi semblante serio — ¿Continuamos caminando? — Pregunte mientras le soltaba de ambos brazos y daba media vuelta para comenzar a caminar. — Vamos al lugar que mencione, realmente nos hará bien despejar la mente —   — Lo mismo va para ti, porque tal parece que tu fuego me invita a jugar con el — Cuando termino de decir esas palabras una de sus manos sujeto mi brazo diestro antes de alejarme lo suficiente de ella, lo hizo con tal fuerza que volvió a regresarme al punto donde me encontraba; creo que lo anterior si había sido un golpe de suerte, no obstante, esta vez mi rostro o más bien mis labios hicieron contacto con los ajenos.   Mi mente quedo en shock, en blanco, en todo lo más lejano posible a mí y de mi cerebro ¿¡Qué demonios!? Tanto que leí novelas románticas y ninguna en este momento me ayudo a pensar en situaciones como esta, además, ¿Cómo no lo pude prevenir antes? Si, es correcto lo que estaba asimilando, estaba besando a una chica, yo Jaeden, estaba... La ilusión de mi primer beso se había desvanecido y perdido por completo, adiós esperanzas, adiós beso romántico y único, jamás volveré a imaginarme en situaciones semejantes a la literatura y tampoco románticas, ahora comprendo que mi vida no gira alrededor de una simple novela.   — Hmmp — No sabía qué hacer en ese instante, sus labios seguían haciendo fricción con los míos, el calor de su saliva envolvía por completo mis labios, aquel sabor a uva se desbordaba ya entre toda mi boca, y eso me estaba mareando. Tome sus brazos y me aleje de ella rápidamente — Ahh, b-basta — La tome de las mejillas y me aleje unos cuantos pasos para respirar un poco. — Ah… ¿Qué ha sido eso? P-porque — Mi respiración seguía agitada, de hecho, tuve que agacharme un poco y cerrar mis ojos para tranquilizarme y olvidar todo esto, tenía que sacarlo de mi mente.   — Hey Jash, ¿Seguro estas bien? —Camino hasta llegar a la par — Enserio, vas a seguir diciendo que no pasa nada contigo, ¿será que ya no te gusto? Quieres terminar conmigo ¿verdad? — Preguntó con un tono de voz angustiado y cortante.   — Estoy bien, es falta de oxígeno, eso me tomo por sorpresa, perdón — Erguí mi cuerpo, aquel último párrafo que había salido de sus labios era el adecuado para terminar con esto, era tiempo de decirle que esto se había acabado. Levanté la mirada para verle a los ojos y decirle de una vez por todas que esto no daba para más, pero cuando mis ojos hicieron contacto con los ajenos fue todo lo contrario, esta vez no había sido la luz del sol lo que le había favorecido, tampoco el color de sus ojos ni el reflejo de su piel, pero si aquella mirada tan enamorada y a la vez tan frustrante de no querer recibir un “No, ya no me gustas” y a pesar de que ese “amor” no me pertenece y el cual no es correspondido, no soy capaz de terminar algo así, así como si nada, de hecho me siento mal por ella, porque sé que esto no es lo correcto, siento que esto no me corresponde.   Inhalé aire y colocando mí mano sobre mi cabello y frente sonreí — Dime una razón del porque dejarías de gustarme. Sabes, he estado pensando en algo… ¿Por qué no volvemos las cosas desde cero y empezamos nuevamente todo? Es extraño para mí, de cierta manera soy algo tosco en cuanto a las relaciones de pareja — No sé si me arrepentiría alguna vez de haber mencionado algo como esto, pero como me iba a encargar de alguien a la cual no conozco en absoluto, no se sus gustos, si estudia o ya esta trabajando, si le gusta leer o perder el tiempo en su motocicleta y sobre todo por qué Jagdesh no la soporta.   —No lo sé, pero parece todo lo contrario enserio descubriré que es lo que te pasa — Soltó un suspiro alivianado — Me había imaginado lo peor, aun así no quiero obligarte a llevar algo que no puedes, en este caso la relación, pero si a ti te parece bien iniciar desde “cero” por mí no hay problema, también siento que nuestra relación ha sido demasiado rápido, hay muchas cosas que desconozco de ti y que me encantaría saber y… como ahora veo que estas abierto a este tipo de temas románticos esa de más de aceptar esta oferta — Se acercó hasta mí y extendió su mano — Mi nombre es Fadwa Le Blanc —   — Me imagino que las cosas no fueron perfectas y pido una disculpa. — Correspondí la mirada y posteriormente extendí mi mano haciendo una breve pausa, era buena idea comenzar de cero ¿No es así? — Soy Jae… — Pausé y me quedé observándola un tiempo mientras pasaba saliva para volver a mi tono de voz masculino. Que había dicho, por un momento olvido que mi nombre era Jagdesh y que ahora mi voz tiene que ser de tono más grueso; creo que alguien tendrá de dolor de garganta. — Jagdesh Romanov, un gusto señorita Le Blanc — Parece que tiene un apellido muy contradictorio para sus gustos.  
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR