Sam rasca su cabeza, llevaban como dos horas revisando documentos de los nuevos clientes, quedaba poco tiempo para su hora de salida real y no la que él había inventado. Alex estaba completamente serio, pocas veces le dirigía la palabra a Sam, no obstante, le dejaba trabajo como si no hubiera un mañana. Ella miró su reloj, estaba a poco tiempo de que la cita con su nuevo galán empezara. Quería salir temprano para ponerse linda, pero no importa si ahora tiene que salir así, al final estaba preparada. —¿Mucho afán? Porque no dejas de mirar el reloj. Ya desiste con eso Samantha, ya te dije que no vas a ir a ningún lado, tenemos que trabajar y eso es lo único que te debe importar. —Ella se pone de pie y golpea con suavidad la mesa. —El que debería desistir aquí eres tú, entiende que si m

