Sam salió con una sonrisa, Alex no la iba a detener, se estaba comportando peor que un niño pequeño. —Deberías calmarte, eso no te hace nada bien deberíamos hacer lo que hicimos la vez pasada y pasarla rico, te puedo hacer olvidar ese mal rato que tu secretaria te hizo pasar —ella dice mostrando un poco de su escote. —Lo siento, pero lo que menos quiero en estos momentos es sex0. No me gusta mucho que me busquen, me gusta ser quien busca. Hagamos algo, te invito a cenar ¿quieres? —ella pega un aullido. —¿Es de verdad, me estás invitando a cenar? —Sí, luego de cenar podemos hacer lo que tú quieras ¿Qué te parece? —Me parece excelente, estarás completamente seguro que esta fue la mejor decisión. —Perfecto vamos a ir a cenar tú y yo —él dice con rapidez, tratando de salir de allí lo

