Capítulo 13 Bajó del cielo, arrastrando consigo las nubes más negras El día siguiente, con Libero al volante del auto de la tía, los cinco fueron en busca de Fenele. Localizar el chaparrón más cercano y, por consiguiente, el arcoíris, gracias al libro de Felicia, no fue difícil. La tapa era de papel rugoso celeste. Parecía más una agenda que un libro. Abierto en el día y mes actual, mostraba una serie de fórmulas numéricas fijas a las que había que añadirles algunas variables: temperatura, latitud, días transcurridos desde la última lluvia… Una vez introducidos los datos, se obtenía un resultado alfanumérico que se insertaba en las tablas contenidas en las últimas páginas del formulario. En ellas, cada cadena estaba en un diagrama cartesiano, cuyas coordenadas eran latitud y longitud del

