Capítulo 14 Bajó surfeando de una nube —Prácticamente habría sido mejor no irse a dormir… —protestó Ercole solo un par de hora Libero despertó a todo el mundo antes de que amaneciera porque había que hacer las labores de la granja antes de la salida en auto. Todos hicieron su parte con velocidad y, cerca de las nueve, estuvieron listos para partir. Dio una mano también Alessandro, que se había quedado a dormir y llamó a su casa para pedir permiso para ir de paseo en compañía de los chicos bajo la supervisión de Libero. —Libero, ¿cómo haremos para llegar a la fábrica con el auto de la tía? Son más de setecientos kilómetros —preguntó Elio. —La abuela anoche me dio su brújula. —Aunque con la brújula sepamos la dirección correcta, ¡son setecientos kilómetros! —replicó Elio. —Ya verán.

