La oficina de Barto era un espacio elegante y funcional. Las paredes estaban decoradas con mapas y gráficos enmarcados, mostrando su mentalidad estratégica. Un escritorio grande ocupaba el centro, organizado con archivos apilados ordenadamente y algunos dispositivos tecnológicos. Barto levantó la vista para encontrarse con la expresión preocupada de Ximena. — Barto, por favor, tienes que entender. Estoy realmente preocupada por Gael. Han pasado días desde que supe de él.— Le súplica ella al borde de las lágrimas. — Entiendo tu preocupación, Ximena. Pero debes darte cuenta de que Gael está en una misión de suma importancia. Su seguridad podría verse comprometida si tratamos de contactarlo.— Él se mantiene firme —Sé que es arriesgado, pero no puedo quedarme aquí en la oscuridad. Necesito

