Parte 1
—Por fin he llegado a la ciudad,
Una vez que el avión aterriza, los pasajeros nos levantamos y comenzamos a salir, justo cuando voy caminando por la puerta de salida, lo primero que veo es una chica brincando y aguitado un letrero que dice (Leila Smit) muy efusivamente, yo me río porque sé que es mi amiga Katherin.
-puedo ver qué tiene otro color de cabello rojo- ruedo los ojos en blanco y me río ya no sé cuál es el color natural de su cabello, ella es blanca ojos, verdes, delgada con una figura exuberante y y el cabello lo tiene rojo
Corro hacia ella a su vez que ella corre hacia mi nos abrazamos con mucha fuerza desde hace 5 años no la veía, crecimos juntas como hermanas.
—te extrañé tanto Katherin
—y yo a ti Leila no sabes todo lo que tengo que contarte y mostrarte en esta hermosa ciudad, pero vamos te llevo a tu nueva casa amiga
Recogemos el equipaje y salimos del aeropuerto caminamos hacia el estacionamiento donde está el coche de mi amiga es un coche deportivo rojo, la miro con los ojos muy abiertos —Rojo —¿Ese es tu color favorito verdad?
Ella ríe mucho — todavía lo estoy pagando pero si, es mi color preferido, y mi sueldo me alcanza para algunos lujos ya verás cuando firmes el contrato mañana, bueno tú vas a tener un buen puesto vas a ser la secretaria del Sr. Duncan el dueño de la compañía
—oooh ¿cómo? eso no me lo dijiste Katherin —tranquila que con la experiencia que tienes y los idiomas que hablas el Sr. Duncan, quedó impresionado y me pidió tu contratación de inmediato
—no me terminaste de contar que le pasó a la secretaria anterior
—después hablamos del eso y te cuento vamos.
Colocamos todas las maletas dentro del auto y nos montamos en el, una vez dentro sujetamos los cinturones y Katherin enciende el motor para luego arrancar hacia las casa.
Al detener el auto frente una casa de dos planta muy hermosa con un jardín muy mono y tiene flores a los lados, cuando entramos veo una grande sala de estar, al fondo una escalera me imagino que va hacia las habitaciones, recuerdo que un día me dijo que su casa tenía los dormitorios en la planta de arriba.
—vamos Leila subamos los equipajes para mostrarte tu habitación
Una vez dejamos todo en mi habitación que es bastante bonita y grande me enseña toda la casa, luego comemos hablamos un rato y me voy a mi habitación para poder descansar del largo viaje.
-a descansar mañana comienza mi nueva vida, me repito mentalmente sin imaginar que mi vida iba a cambiar por completo-...