Ya pasó una semana seguimos en la casa de Alexander por supuesto no se separa y no me deja regresar a la casa no he visto la sombra ya que Alex, no me deja sola en ningún momento, y a su vez nos ha unido más como pareja, en las noches duermo en sus brazos nos bañamos juntos y comemos juntos me siento cómo en mi luna de miel él es más dulce y amoroso. - bonita ven vamos a comer. - dame un momento me terminó de recoger el cabello y salgo. - bien te espero abajo. Se marcha y yo sigo peinado mi cabello, pero de pronto siento unos pasos en la habitación. - Alex ya voy a terminar espérame. No contesta - que extraño Alex no me dice nada. Miro hacia la habitación pero no veo nada, salgo del baño y veo a una persona de espalda cerca de la cama, siento como se detiene el tiempo mi

