Las protestas se multiplicaron no solo en Lima, sino también llegaron a Europa, donde las críticas arreciaron. Afirmaban que el certamen mercantilizaba a la mujer y ahora estaba vinculado a la trata de personas. Las desapariciones de chicas inmigrantes, fueron atribuidos a miembros de la organización del certamen y se hablaba, incluso que el propio Douglas estaba inmerso en esas extrañas desapariciones. Así Elena Tuanama se convirtió en un símbolo de esa lucha para recuperar a las muchachas. Melvin Douglas estalló indignado ante la prensa. -Yo no tengo nada que ver con esas desapariciones, interpol está tras los pasos de los culpables-, reclamó furioso. A Tanya Tressor también le mortificaba toda esa situación que ponía en riesgo la celebración del certamen. -Me siento culpable de lo qu

