Las cinco finalistas volvieron al escenario, enfundadas en sus elegantes vestidos de noche para la última y decisiva parte del concurso las preguntas que los jueces habían seleccionados en cinco tarjetas diferentes, después de una larga deliberación. El animador, Ruud Paumen, las entreveró delante del público y de las pantallas, para no saber saber qué interrogantes habían preparado las autoridades. Después de chocolatearlas, miró a la platea con una sonrisa entre decidida e irónica. -Las respuestas de las candidatas es importante para determinar a la ganadora-, proclamó resoluto, mostrando las tarjetas, alineadas como un naipe de cartas. Fabiana estaba demasiado nerviosa, fuera de sí. No sabía qué hacer con sus manos. Se jalaba los pelos, hacía crujir sus dedos, sentía su corazón golpean

