Me supo amargo dejar a Aurora en tal estado, pero no podría impedir que se llevarán a Eleonor ni aunque así lo quisiera. Ya es segunda vez que se ve involucrada en un secuestro y a manos de miembros de la mafia de la ciudad. Quien sabe en qué otros problemas estará involucrada. Me duele por Aurora, pero incluso ella es consciente que lo mejor es que su hija sea procesada y no la dejen en libertad hasta que se compruebe por completo su inocencia. – Ya todo será mejor, si resulta cierto que no tuvo nada que ver igual será alejada de nosotros, sinceramente, no la quiero cerca de ti ni de las niñas – tal y como en el viaje de venida, Gabriel toma mi mano, solo que esta vez no la lleva entre la suya sino que la deja sobre su pierna y la deja ahí. – Sí, pero también me preocupa un poco Aurora

