Capítulo 22

1781 Palabras

Otro día más y de nuevo yo en las caballerizas limpiando la mierda de Orgulloso. No había dormido nada bien y me sentía más cansada que nunca, mis ojos estaban rojos, mi cabeza dolía y tenía un humor de perros que no yo misma me aguantaba. Tía Mei en la mañana me había pedido que fuera al gallinero y sacará los huevos que las gallinas ya habían puesto. Le hice caso, siempre veía a tío Francisco y a Felipe hacerlo fácilmente, pero al parecer las gallinas aman a los hombres pero a mí me odian, me picotearon por todas partes, mi cabello quedó reblujado y lleno de plumas, solo pude llegar con cinco huevos a la cocina. Mamá y tía Mei me miraban con sus ojos muy abiertos, cuando analizaron mejor lo que había pasado se largaron a reír fuertemente y mi humor decayó aún más de lo que estaba.

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR