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2751 Palabras
Iba con la vista en la ventana mientras la música de Jazz sonaba en el auto haciendo que se sintiera mucho menos nerviosismo en su cuerpo, no esperaba que Tyler mandara a Chris a que la dejara al restaurante donde Owen le había citado para su conversación, sintió que el auto se detenía y vio cómo el chofer bajaba para dar la vuelta rápidamente y abrir la puerta del lado en que iba ella sentada, bajo cuidando de que su falda no se levantara por los vientos que corrían. - Señorita ¿A qué horas puedo pasar por usted?- preguntó Chris con su rostro sereno. - Gracias, pero voy a volver a casa con Owen.- respondió Gia viéndolo asentir. Sin más lo vio retirarse y ella se dio la vuelta para entrar al restaurante buscando a Owen con la vista hasta que le vio en la terraza sentado en una mesa, camino hacia el y lo sorprendió con un beso en la mejilla como siempre lo había hecho cada vez que se veían. - Gia, que bueno que viniste.- se levantó de la silla y le dio un abrazo para después mover la silla. - Gracias, los ultimos mensajes que leíste no eran mios.- aclaro con una sonrisa. - Descuida, reconozco la forma en que Tyler redacta sus textos, aunque no entiendo cómo es que tenia tu móvil.- alzó una ceja curioso. - Lo deje en la mesita de noche, cuando abrí los ojos Tyler tenía mi teléfono.- se levantó un poco para arreglar su vestido. - No sabia que tenia la maña de entrar a la habitación de las chicas sin permiso.- Owen le paso el menú para que lo viera. - Ah... bueno la verdad fui yo quien entró a su habitación, dormimos en la misma cama.- se encogió de hombros como si nada. Se ganó una mirada entre sorprendida y divertida por parte del hombre frente a ella, ambos guardaron silencio por un momento mientras observaban el menú que tenían en sus manos, ella se pidió un salmón con especias y champiñones mientras que Owen optó por un salteado a******o de cerdo. - Gia...- Owen arreglo un poco los cubiertos- Me gustaría saber cual es tu opinión sobre la relación que tenemos tu madre y yo.- la vio a los ojos. - No tengo una opinion como tal... me refiero a que ella es libre para hacer su vida con alguien que ame y hasta yo le sugerí que lo hiciera.- no comprendió del todo las palabras de Owen. - Elena piensa que no estas muy contenta con la decisión que ha tomado de casarse conmigo.- bajó la cabeza. - Nada más lejos de la verdad, siendo enteramente honesta siempre te he visto como un padre y me llena de felicidad el que tú y mamá se vayan a casar, después de todo lo que pasó se merece a un hombre que la llene de felicidad y que le de la vida que perdió al ser abandonada por el hombre que amaba...- suspiro mientras cruzaba una pierna sobre la otra- Es una pena que ya no pueda tener hijos, estoy segura que le hubiese encantado ser madre por segunda vez y lastimosamente no esta en mis planes futuros darle algún nieto para que su felicidad de triplique.- sonrió de lado. - Pensé que te molestaba el hecho de que siendo amigo de la familia por tanto tiempo ahora me vaya a convertir en el esposo de Elena.- se sentía más aliviado. - Para nada, te considero un hombre respetable que vales mucho la pena como persona y siendo niña te llame papá en varias ocasiones, la haces feliz y me haces feliz a mi cuidandola.- la mesera llego con las bebidas y se retiró de nuevo. - ¿Por que te fuiste ayer sin decirnos nada?- fue directo en ese aspecto. - Necesitaba meditar un par de cosas y no me iba a soltar tan fácil.- trataba de hablar con una sonrisa para no preocupar al hombre con un tema innecesario. - ¿Tienen que ver con tu estancia en la casa?- alzó una ceja. - Voy a matar a Tyler.- suspiró irritada pasando la mano por su cabello. - No me dijo nada, yo lo deduje pensando en que te has acostumbrado a vivir prácticamente sola y se que Paulet no vivía con su novio.- aclaro. - Es incomodo ver a tus padres darse amor frente a ti, aun cuando ya soy adulta.- se encogió de hombros desviando su vista. - Tyler reclama lo mismo.- rió ante lo mucho que esos dos se parecían en pensamiento. - Pero no me voy a ir de casa, al menos no hasta que la boda pase y entonces los dejaré formar su hogar...- lo vio mientras mordía su labio inferior- Voy a tener que darme terapia yo sola si vuelvo a ver que le metes mano a mi madre en la cocina.- ante ese comentario Owen se partió de risa. - No comprendo cómo los jóvenes no sienten vergüenza en hacer esas cosas frente a sus padres, pero si la situación es al revez se escandalizan.- vio a la chica ruborizarse. - ¡Es que no es lo mismo que tus padres te vean que ver a tus padres... además mamá es muy escandalosa!- se cruzó de brazos tratando de ocultar la vergüenza. - Es lo que mas me encanta de ella; es escandalosa, divertida y siempre se le ocurren muchas cosas fantásticas, que me devuelven la felicidad.- respondió sin borrar su sonrisa. Era más que evidente el amor profundo que Owen sentía por Elena y ahora que conocía ciertos puntos del pasado podía atar los cabos de donde salio tanta devoción, fueron amigos desde infancia y al pasar del tiempo entre ambos nació el amor aunque tuviesen sus hijos nada de eso podía impedir el sentimiento, la mesera apareció con las órdenes de ambos y mientras comenzaban a comer Gia se puso a analizar un poco la situacion que tenia en esos momentos, se dio cuenta de que si ella seguía teniendo sus dudas tarde o temprano se las transmitirá a Elena y seguramente la haría dudar mucho mas de lo que ya lo hacia, lo único que deseaba era la felicidad de la gran mujer que le dio la vida. - ¿Por que no esta contigo? pensé que los dos hablarian conmigo.- esperaba aclarar esa duda en su interior. - Ella está hablando con Tyler, nos importan mucho sus opiniones con respecto a la boda.- aclaró Owen limpiando su boca con la servilleta. - No tendría porqué...- Gia alzó una ceja- Ambos somos adultos y al final vamos a terminar haciendo nuestras vidas y ustedes ya no tienen responsabilidad con nosotros, si se quieren casar haganlo, si quieren ser un par de conejo da lo mismo.- cortó un pedazo de salmón y lo llevó a su boca viendo al hombre un poco ruborizado. - ¿Que pasaria si decidimos tener una hija?- esa pregunta hizo que la sonrisa de Gia se borrara. - Mamá tiene cuarenta y cuatro, no se si su cuerpo aún pueda soportar un embarazo.- se quedó meditando las cosas un momentos. - No pondría su salud en riesgo nunca, además hay muchas otras maneras de ser padres.- explicó con tranquilidad. - ¿Están pensando en adoptar?- pregunto Gia mientras podía notar aquel nerviosismo en Owen. - Ese es el plan, una niña de seis meses.- aclaró siendo incapaz de verla directo a los ojos. Hizo sus prácticas en un consultorio de psicología dedicado enteramente a la familia, conocía en parte los procesos por los que algunas personas pasaban cuando deseaban hacer una adopción y cómo se debía trabajar con los niños para el momento en que la verdad se les era revelada, no dudaba que ambos estuviesen capacitados para tener una nueva hija y en realidad quien dudaba de su capacidad era ella, dudaba en si seria una buena hermana mayor. Terminaron el almuerzo entre la conversación relacionada con la adopción aun nada era un hecho y se basaban en suposiciones sobre lo que podrían hacer a futuro, ambos rieron con la idea de cómo sería el futuro si tienen nietos de parte de alguno de los dos y coincidieron en que serían abuelos alcahuetes. - De verdad que no me puedo creer el hecho de que vaya a casarme con Elena.- comentó Owen dejando escapar un suspiro. - ¿Desde cuando estabas enamorado de ella?- pregunto curiosa. - Ya no recuerdo, pero quizás todos los sentimientos comenzaron a surgir cuando teníamos quince o algo asi.- rasco el puente de su nariz mientras hacía memoria. - Tres décadas enamorado de la misma mujer...- estaba sorprendida- ¿Por que nunca actuaste? hubieras sido mi padre y Tyler mi hermano.- imagino por un momento las cosas. - Nunca actúe porque me convencí de que lo mejor era ser su amigo y soporte, no arruinar la relación por un romance fallido.-bajo la cabeza sonriendo de lado. - Owen...- Gia desvió su vista por un momento y después vio al hombre- Si no hubieras tenido miedo de perderla ¿Hubieras actuado?- pregunto. - Escucha pequeña... tu mejor que nadie sabes que el miedo nos paraliza a hacer muchas cosas que queremos, me costó mucho aceptar que estaba enamorado de ella y como te digo me convencí que lo mejor era seguir siendo amigos, además ella tenía sus novios y yo era medio tonto.- ese comentario hizo reír a Gia. - Es extraño que pueda ayudar a las personas con sus problemas pero no puedo aplicar las mismas teorías a mi propia vida.- llevó el pulgar a su labio para morderlo. Owen pagó la cuenta y la invitó a ir al parque para caminar un rato, era necesario seguir hablando sobre esos temas. - Nunca trates de solucionar los problemas grandes por tu propia cuenta, busca ayuda y ten la mente siempre abierta para todos los consejos que recibas.- se detuvo frente a un carrito de helados para comprar dos. - Tengo grandes conflictos internos por culpa del amor.- confesó tomando el helado. - ¿Un amor no correspondido?- preguntó Owen tomando el otro helado. - Más bien no quiero aceptar mis sentimientos por una persona.- ambos fueron caminando de forma lenta. - Bueno, yo creo que entre más rápido aceptes que estás enamorada tendrás menos conflictos internos, toma en cuenta que el ser humano es complejo y entre mas te niegues los sentimientos serán más intensos.- sonrió divertido. - En eso tienes razón, pero me parece muy curioso que no preguntaras quien es el susodicho.- alzó una ceja viéndolo. - ¿Me dirias si te hubiera preguntado?- pregunto con burla en su rostro. - Seguramente te hubiera dado pistas, pero creo que tu ya lo sabes.- ambos se sentaron en una banca. - Digamos que soy bueno dando consejos y tengo dos hijos cabeza dura.- le guiño un ojo antes de poner su vista al frente. - Si me dijeras lo que sabes las cosas serian mas faciles.- mordió su labio inferior pensando. - No te voy a complicar más la existencia, si quieres saberlo acepta las cosas y actúa antes de que te pases la mitad de tu vida arrepintiendote.- hablo de forma contundente. Owen no iba a tirar de cabeza a nadie y tampoco los iba a exponer frente al otro, si ellos no podían resolver sus asuntos él no era nadie para influir sin embargo sus palabras le sirvieron mucho a Gia para pensar un momento en lo que de verdad pasaba en su interior, si estaba enamorada de Tyler desde hace mucho y aunque deseaba enterrar esos sentimientos al final resurgieron con todas las atenciones que recibía por parte de ese hombre además que su dulzura era algo que no podía resistir. Antes de decidirse a volver a casa se toparon de casualidad con Eva quien sonrió saludando a ambos de una forma sincera, la mujer no pudo contener sus preguntas de como estaba Tyler y Owen le contó algunas cosas sobre la vida de su hijo, a Gia le sorprendía que ese hombre no le guardara ningún tipo de rencor aun cuando ella le rompio el corazon con sus acciones, aunque no la amara tanto como a Elena al final si la quería y le había dado todo para hacerla feliz sin embargo nada fue suficiente, terminaron de hablar y ambos se fueron a casa donde ya estaban Elena con Tyler viendo una película. - ¿Que tal la charla?- preguntó Elena sonriendo. - Reconfortante a mas no poder, papá es muy bueno dando consejos de amor.- le dio una palmada suave en el brazo. - Tiene mucha experiencia, era el típico fuckboy del colegio.- Elena corrió a abrazarlo y le salto encima. - Y por eso tuve un hijo a los diecisiete.- vio a Tyler sentado en el sillon. - Padre he hijo no son tan diferentes después de todo.- Gia vio al chico también. - ¡Oye... yo jamás fui mujeriego!- se puso de pie. - ¿No? que raro, yo recuerdo que eras una ramera que siempre se rodeaba de niñas tontas con minifalda y que le pegaban los pechos en los abrazos.- se cruzó de brazos de forma burlona. - No es mi culpa ser atractivo.- pasó la mano por su cabello de forma engreída. - No se de que alardeas, eres mas feo que gripa con diarrea.- no meditó sus palabras. - ¡Gia por Dios!- exclamó Elena y solo la vio encogerse de hombros. - Déjala, está celosa porque su enamorado nunca le hizo caso en el colegio y yo siempre salía con las chicas que quería.- fue turno de Tyler de burlarse. - Nunca tuve que compensar ningún pequeñito complejo...- acercó su índice y pulgar simulando algo pequeño- ¡Nos vemos en la cena, señor mani!- le guiño un ojo antes de salir corriendo. Tyler no iba a dejar que Gia se burlara de el, cuando la vio correr hacia la segunda planta el hizo lo mismo para cobrar venganza ante aquella ofensa descarada, escucharon el grito de la chica y un portazo en su habitación aunque este se abrió de nuevo haciendo sonar otro golpe más, la pareja escuchó mas gritos y decidieron ignorarlos para continuar viendo la película. Después del ataque de cosquillas desmedido Gia se quedó en la habitación descansando y cuando fue momento de bajar para la cena no esperaba escuchar una discusión entre ambos hombres, se acercó con cautela y se quedó oculta tras la puerta escuchando que todo iba en rumbo a Eva y el hecho de que deseaba formar parte de su vida, al ver que los ánimos se estaban comenzando a caldear entre ellos dos y que Elena no podía seguir de mediadora, Gia pensó en intervenir. - ¡Tyler!- llamó desde las escaleras. - ¿Qué pasa?- preguntó saliendo de la cocina. - Se me cayo un brazalete por el balcón, ayúdame a buscarlo por favor.- hizo una seña con su cabeza para que la acompañara afuera. Ambos salieron a buscar el supuesto brazalete que la chica había perdido, Gia sintió feo al verlo encender su celular para buscar la lámpara sin embargo le tomó la mano para llevarlo a los sillones de mimbre que estaban en la terraza. - ¿Y tu brazalete?- cuestiono confundido. - Todos están sanos y salvos en mi joyero...- lo sento y un arrebato de valentía se sentó a horcajadas sobre sus piernas- No estaría bien que comenzaras una pelea innecesaria con tu padre.- le dio un beso en la frente. - Supongo que estuviste presente cuando Eva habló con el, es más ahora que recuerdo ella vino a buscarme y se quedó hablando contigo.- desvió su vista mientras extendía sus brazos en el respaldo del sillón. - Si es verdad, todo es verdad sin embargo no vale la pena hacer una nube negra sobre la familia solo porque tu madre quiere pedirte disculpas.- se acomodo mejor y sonrió de lado sin apartar sus ojos del rostro del hombre. - Me parece ridículo que se moleste en buscarme cuando arruinó dos familias por una calentura...- suspiro irritado- Estoy feliz viviendo sin ella y no necesito que ella me pida ninguna disculpa.- gruño sin ver a Gia. Tyler tenía su carácter y era muy notorio que se estaba reprimiendo para no explotar y soltar de golpe todo lo que sentía, ella se limitó a verle mientras pensaba en las palabras adecuadas.
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