Se sentó en un extremo del sillón grande dejando sus piernas sobre las de Tyler ya que él estaba en el otro extremo, ambos estuvieron hablando de sus relaciones pasadas y fue entonces que Gia le contó sobre su relación con Greg y el porqué quería cambiar su numero de teléfono, no tenía muchos problemas al ser honesta con su deseo de no tener hijos y fue un alivio poder sentirse libre de aquellas cosas que se guardaba, le costaba ser honesta con su madre ya que ella deseaba mucho tener nietos y no le gustaba verla cabizbaja cuando tocaba esos temas.
- ¿Has ido al medico?- pregunto Tyler acariciando las piernas de ella.
- Nop.- se quedó confundida.
- Deberías ponerte en control con una ginecóloga y de paso hacerte un chequeo general para que estes segura de que gozas de una buena salud.- se explico mejor.
- Antes de salir de Nueva York fui a hacerme un chequeo general y no tengo necesidad de ver a una ginecóloga en estos momentos, no tengo pareja y la revisión es anual.- se encogió de hombros.
- Lo decía por las cuestiones de que no quieres tener niños, algún método anticonceptivo.- respondió acomodándose mejor sobre el sillón.
- No me gustan las pastillas y ademas no tengo pareja, sería innecesario que use la píldora o las inyecciones.- rasco su pecho mientras sus ojos pesaban.
- Podrías tener un encuentro furtivo.- la vio algo soñolienta.
- Hay condones para eso, sin gorrito no hay fiesta.- ya se estaba quedando dormida.
Tyler se levantó y la cargo para llevarla a la habitacion, Gia ya no estaba poniendo quejas así que la acostó en la cama viéndola acomodarse en las almohadas, se quitó la ropa quedándose solo en ropa interior ya que le gustaba dormir de esa manera y se acomodo al lado de Gia sintiendo como se pegaba a su costado.
Los tiempos en que compartieron cama se habían quedado muy lejos del presente y parecía un sueño el que ambos lo hicieran en un lugar donde solo estaban ellos dos, sin padres que les dijeran algo o que vigilaran sus movimientos cada media hora y eso era un verdadero alivio o tambien podria considerarse algo con doble filo.
Despertó del sueño profundo en el que había caído la noche anterior sin embargo no se animó a abrir los ojos y menos al sentir un perfume completamente ajeno al suyo, pegó su nariz un poco más a la almohada para aspirar los aromas cítricos, florales y amaderados; entre ellas alcanzaba a distinguir el sándalo, canela, limon, manzana, cedro y vainilla. Su tiempo trabajando en el departamento de perfumería para caballeros agudizaron su nariz y conocía de donde provienen todas esas esencias, además estaba segura que la cama era la de Tyler y para salir de dudas entreabrió un poco sus ojos viendo al hombre boca arriba completamente despierto, termino de abrir sus ojos y noto que tenia su teléfono entre manos.
- Papá quiere que lo acompañes a almorzar a la una de la tarde, dice que quiere hablar contigo.- dijo Tyler sintiendo la mirada curiosa sobre si.
- ¿Se puede saber quien te dio permiso de que tomaras mi celular?- cuestionó mientras se acomodaba de lado completamente.
- Me dio curiosidad y además no lo tenias con una contraseña...- no despegó sus ojos del móvil- ¿Hace cuanto tienes este cacharro?- cuestionó.
- No le digas asi, le tengo mucho cariño porque lo compre con mi primer sueldo.- Gia le dio la espalda mientras se cubría hasta la cabeza con la sabana.
Tyler contuvo una risa y decidió dejar de estar husmeando en el teléfono, lo dejó sobre la mesa de noche y se dio la vuelta, pasó su brazo bajo la cabeza de ella y después la rodeó con el otro mientras dejaba su rostro oculto entre los suaves rizos que caían sobre la hondonada del fino cuello, con su cuerpo alcanzaba a cubrir casi en totalidad el de ella y fue reconfortante par Gia aquel contacto que termino embriagandola aun mas, con algo de timidez tomó la mano que tenia frente a su rostro, sin que Tyler se diera cuenta hizo la comparación y sus dos manos se veía demasiado pequeñas sosteniendo la él.
- Creo que ya es hora de que ese pobre móvil se retire y de que cambies de numero.- dijo con su voz apagada.
- Supongo que has de haber visto todos los mensajes que tengo y que no había querido leer.- suspiro viendo por el ventanal el dia ya totalmente establecido.
- Me gano la curiosidad saber quien era Greg.- saco su rostro para poner su barbilla sobre el hombro de ella.
- Busca la palabra intenso en el diccionario y va aparecer su rostro.- rio por lo bajo.
- No lo culpo, las chicas como tu pueden llegar a dejar huella en los hombre.- mantuvo su vista al frente.
- ¿Las chicas como yo?- frunció el ceño pensando a qué se refería con esas palabras.
- Inteligente, divertida, hermosa y sensual... eres una mezcla entre chica buena y una mala, seduces con miradas de sin darte cuenta ¿Que hombre no se sentía atraído hacia ti?- la estrechó contra su cuerpo olvidando por completo en la situación que estaban.
- Si me sigues estrujando de esa manera voy a querer dormir contigo siempre.- Gia se dejó apresar.
- Yo no tengo quejas si quieres hacerlo, la cama es lo suficientemente grande para los dos.- no podía controlar sus impulsos de tenerla cerca y lo estaba disfrutando demasiado.
- Tu padre me quiere ver a la una, tengo que volver a casa para buscar ropa.- aunque dijo eso, Gia no se movió.
- No es necesario que te vayas.- Tyler la soltó y se dio la vuelta para levantarse.
Gia se cubrió hasta las mejillas con la sábana cuando vio a Tyler salir de la cama, no estaba acostumbrada a verle con tan poca ropa y es que la última vez que le vio no tenia nada puesto, sintió sus mejillas calientes con algún sonrojo incontrolable sin embargo no pudo apartar su vista del firme trasero que se movió con elegancia hasta el clóset, escucho su nombre desde ahí dentro y dudo sobre si debía ir o no, al final ya había compartido la cama de esa manera y no tenia mas que perder por tanto se levanto para ir al clóset.
- No sabia que te gustaba usar tacones.- sonrió con burla al verlos.
- No son para mí...- extendió su brazo haciendo que ella viera que la mitad de aquella habitación estaba llena de cosas femeninas- Si vas a pasar algunas noches aquí pensé en adecuarlo y que tengas ropa que usar.- la vio con la boca abierta.
- No... no era necesario que lo hicieras, yo voy a pagar todo.- se acercó al perchero viendo los vestidos que había colgados.
- Tómalo como un regalo de cumpleaños.- dijo Tyler cerca de su oreja.
- Los regalos de cumpleaños no suelen ser un guardarropa completo.- Gia volteo para verlo.
- No todas las chicas tienen un mejor amigo barra hermano millonario.- le guiño un ojo y salió.
Gia no pudo contener la risa ante tal comentario egocéntrico, solo Tyler podía hacer que esas palabras se escuchasen divertidas en lugar de ofensivas, salió del lugar y fue invitada a la ducha con una sonrisa descarada sin embargo optó por no ser débil declinando aquella invitación sacando el dedo medio de su mano, lo escucho dar una carcajada con ganas mientras tomaba un chándal y ropa interior.
Termino de bañarse y antes de salir del baño se aseguro de que estuviera sola ya que no quería exponerse, salió secando con la toalla su cabello mientras observaba a su alrededor y se paró frente al espejo de cuerpo completo que estaba en una esquina, tenía una cintura muy pequeña y sus piernas torneadas era lo que más le gustaba de su cuerpo sin embargo no pudo evitar hacer unas cuantas poses divertidas hasta que escucho un ruido afuera de la habitación y entonces corrió a encerrarse en el clóset, por suerte nadie entro sin embargo no se iba a arriesgar y optó por vestirse de una vez. Un vestido rojo de manga larga que caía unos tres dedos arriba de su rodilla, unas medias negras y un par de zapatillas del mismo color que las medias; estaba segura que estaría haciendo frío y no le gustaba mucho sentir su cuerpo congelarse, los inviernos en Manhattan eran horribles en comparación con los de Seattle.
- Te tomaste tu tiempo.- comentó Tyler al verla bajar.
- No tenía prisa en salir.- arreglo su cabello con las manos.
- Dime la verdad ¿Te estabas manoseando mientras pensabas en mi?- de nuevo tenía esa sonrisa burlona y pervertida.
- Sigue soñando en que eso pase alguna vez, además hay muchos hombres mas buenos que tu en los cuales podría pensar.- sonrio de la misma manera mientras le veía parado al lado del ventanal.
- Eres cruel y tus palabras hieren mi ego.- hizo un puchero infantil mientras llevaba su mano derecha al pecho.
- Tienes un ego demasiado inmenso como para que mis palabras te hieran.- rodó los ojos y fue a la cocina.
Tyler la siguió mientras trataba de contener su risa burlesca, Gia le conocía demasiado bien para saber que no cualquiera podía ponerlo por el piso y el tambien sabia que ella era igual, se sentaron en la pequeña mesa de vidrio con vista directa al Space Needle que era bañado por la luz del sol, la señora Roper había preparado waffles y Gia tenía una sonrisa feliz porque los estaba comiendo con jalea de fresa.
- ¿Tienes alguna idea de que quiere hablar Owen conmigo?- pregunto pensando en los mensajes que recibió.
- Ni idea, supongo que debe estar relacionado con tu acto de desaparición de ayer.- tomó la taza con café y le dio un trago.
- No desaparecí, solo necesitaba un poco de espacio para pensar en que rumbo darle a mi vida después de que mis vacaciones terminen.- dijo Gia observando su desayuno.
- ¿A qué le tienes tanto miedo?- preguntó al notarla algo pensativa.
- A muchas cosas...- alzó un poco la vista y despues la volvio a bajar- No estoy segura sobre el trabajo que debo tomar, me siento aturdida con las cosas de mi madre y...- dudo en sus palabras por un momento- Hay muchos otros temas personales.- pico el último pedazo de waffle que tenía en su plato.
- No te voy a pedir que me cuentes todo, pero me gustaria saber que te preocupa para buscar una forma de ayudarte.- le tomo la mano buscando que ella le viera a los ojos y lo consiguió.
- Estaba acostumbrada a estar en una oficina y llevar reuniones con el personal, tenía mi propio departamento, velaba por mí y podía salir con mis amigos cuando yo quisiera...- suspiro y apartó la mano del hombre un poco- Me está costando acoplarme a una vida casera y no me quejo por acompañar a mi madre en sus cosas sin embargo tengo el sentimiento de estar interfiriendo en sus vidas privadas.- dejó caer sus hombros.
- Se que te puede estar costando adaptarte a la vida que llevas en estos momentos porque te entiendo muy bien, pero como tu misma lo has dicho, son vacaciones y cuando las fiestas navideñas pasen puedes buscar un trabajo donde quieras... con mi padre, conmigo o en otro lugar y lo vas a conseguir porque tienes buenas referencias.- acarició con su pulgar la suave piel bajo este.
- Supongo que si lo veo desde ese punto no luce tan mal...- ladeo la cabeza pensando- Pasar las fiestas en casa y después buscar mi propio rumbo, tengo la oferta de Dmitry y la tuya.- sonrió más animada.
- Podrías ser mi secretaria, trabajar de lunes a viernes con un buen sueldo y además vivir conmigo.- le tomo la otra mano para regalarles un beso a cada una.
- No estaría correcto que duerma con mi jefe.- dejó escapar una risita divertida.
- Nadie tendría porqué saber que duermes con tu jefe.- Tyler lo dijo en un susurro profundo mientras le guiñaba un ojo.
Gia no tuvo argumentos para refutar esas palabras, terminaron de desayunar y entonces ella llevó los platos al lavabo para dejarlos limpios, no le gustaba usar el lavaplatos así que lo hacía de la forma antigua y llenaba el estropajo con jabón formando la espuma con sus manos, Tyler tenía razón en que debió pensar que todo aquello era solo un periodo corto de vacaciones y que después podría volver a tomar un trabajo sin embargo sus inquietudes iban mucho más allá de esos detalles, la razón más poderosa de sus pensamientos era ese sentimiento que parecía crecer cada vez más en su interior, sentimiento causado enteramente por Tyler que cada vez se hacia mas cercano a ella de alguna forma y mientras sus manos enjuagaban la porcelana comenzó a pensar si sus sentimientos estarían realmente claros, podría estar confundiendo un amor de hermanos con algo romántico y entonces eso estaba mal.
Sumida en sus pensamientos no escucho la canción que acababa de comenzar a sonar y que llenaba toda la casa con el ritmo de un rock tranquilo, se sorprendió al ser rodeada por los brazos de Tyler mientras este cantaba sobre su oreja haciéndola sonreír de inmediato, el hombre le dio la vuelta y le tomó las manos para llevarla bailando al centro de la habitación sin dejar de cantar y sin despegar su vista de los ojos chocolate de ella. Gia se unió al coro mientras ambos se movían de un lado a otro al ritmo de aquella canción que les traía recuerdos de infancia, Ordinary World de Duran Duran era una de sus canciones favoritas desde que eran niños y la única que podían cantar a todo pulmón una y otra vez sin llegar a aburrirse tal como lo hacían en esos momentos, Tyler la pego a su cuerpo mientras ella se quedaba recostada sobre su pecho escuchando la canción y sintiéndose en completa paz aprisionada de los brazos del hombre.
- Siempre imagine que algun dia podria cantar como Whitney Houston.- dijo Gia cuando la canción pasó en modo automático.
- Tu y yo nacimos para cantar como AC/DC.- Tyler busco otra canción en su celular.
Sin su cabello totalmente arreglado Gia aprovecho a alborotarlo un poco mientras se unía a Tyler en cantar y en saltar por toda la sala tomando el cepillo para el cabello como un micrófono imaginario, fue como volver a su infancia de nuevo aunque esta vez no había nadie quien les regañara porque fueran a romper algo y Gia término sin zapatos subida al sillón sintiéndose una estrella junto al hombre.