La mañana llegó a pesar de no querer volver a ver un nuevo día de nuevo. A pesar de haber dormido profundamente en brazos de Dante, no pude evitar que mi mente me inundara de pesadillas, repitiendo una y otra vez que las imágenes que me habían dejado shock la noche anterior. Me levante perezosa, me costo trabajo abrir los ojos, me sentía en verdad cansada, como si jamás hubiera cerrado los ojos. Al enderezarme me di cuenta de que Dante no estaba a mi lado, y debo admitir, que lo primero que hice al recordar que dormí con él, fue verificar que aun trajera mi ropa puesta… y para mi alivio así fe. Me senté en la orilla de la cama, frote mis ojos y estire mis brazos intentando tomar la mayor cantidad de aire posible, sabia que hoy me esperaría un día difícil, debía regresar al horrible lugar

