Me quede recargada en la pared mientras intentaba calmar ese fuego que Dante había dejado en mi interior, detestaba el hecho que me dejara de esa manera, frustrada y malhumorada, lo cual hacia que la actitud de Diana me resultara aún más molesta, ya quería ver si se atrevería a interrumpirnos después de casados… y de pronto me sorprendí a mi misma con el deseo de casarme con él, ¿pero en que demonios estaba pensando? Bien sabia la clase de patán que era Dante, que yo no era mas que un juguete y que ahora mismo el aborrecía la idea de casarse conmigo. Seguro era un infierno lo que me esperaba con este compromiso, pero era evidente que no podría hacer nada para evitarlo, y por lo visto, él tampoco. Me levante y me quite la ropa para darme una ducha nuevamente, necesitaba enfriar mi cuerpo y

