En el momento en el que me di cuenta que Dante estaba sujetando el arma que tenia en su cintura, mi mundo entero se paralizo, mi corazón latía tan fuerte que parecía que en cualquier momento estallaría, y, sin embargo, a pesar de estar temblando de pies a cabeza, no fui capaz de mover ni un solo musculo para ponerme fuera de peligro, como si algo me hubiera atado a la silla en la que permanecía sentada a la espera de que una desgracia ocurriera. Sabía que detrás mío había un par de guardias que estoy segura no dudarían dos veces en descargar sus armas en contra de Dante si este ponía en riesgo la vida del Patrón. Y por supuesto, yo quedaría como daño colateral y nada mas que eso. Y sin embargo, aun así, no me moví, ni me agache, ni me alejé… mi vista se dirigió de inmediato hacia el rost

