Pasó un mozo con unas copas de según yo martinis, y sin pensarlo dos veces lo tomé. Estaba realmente delicioso. El alcohol ya se me había subido a la cabeza por completo, Martini tras Martini, unos cuantos shots de tequila en el piso 2 que estaba ambientado con una temática Mexicana. Esta fiesta estaba increíble. La mejor de mi vida, sin pensarlo. Todos los quinceañeros y sweet 16 a los que habían ido quedaban atrás, por mucho. —¡Voy por otra ronda! —me gritó mi amiga mientras yo seguía bailando con un grupo de chicas que acaba de conocer. Eran súper buena onda. —¿Y bien? ¿Cuánto vas con Noah? —me preguntó una de ellas. —¿Por qué creen que estoy con él? —Es de mis mejores amigos, él me dijo —¿Por qué diría eso? —Sí, a mí también me lo dijo… ¿Van un mes, ¿verdad? —Y ahí es cuando me d

