El concierto transcurría y debo admitir que sentía la mirada de Noah fija en mí, no sé si estaba loca, pero habíamos hecho contacto visual más de diez veces. Demasiado para ser un concierto. Tal vez era el hecho de que estábamos en primera fila o que sabían que nosotras habíamos entrado gratis, no lo sé. —Con esta canción nos despedimos, ha sido una noche hermosa. Gracias por venir. —Todas las chicas comenzaron a gritar al ritmo de una de sus canciones más movidas. El baterista parecía una máquina, la velocidad con la que movía las manos mientras meneaba la cabeza, simplemente ¡wow! —¡Zack te amo! —gritó Mire, él volteo, le guiño el ojo y le lanzó sus baquetas. ¡Sus baquetas! Hasta yo me archimega emocioné y eso que no soy fan. —¡Alon dime que esto no es un sueño! —¡Te mereces esto

