"Raro..."
Naruto
Casi perdí la cabeza buscando el dichoso helado de tomate, las personas a las que le pregunté me miraron como loco.
¿Acaso no existe el dichoso helado? j***r.
Si llego a casa con las manos vacías Sasuke se molestara. Ya es tarde y si me tardo Sasuke es capaz de mandarme a dormir al sofá.
-¡Ino! -grite al ver a mi rubia amiga.
-¡Naruto! Que milagro -dice saludándome con un abrazo -casi no te he visto.
-Si, es que me la paso cuidando de mi novio -digo con una sonrisa.
-Ya veo, ¿Y que haces aquí? -pregunta.
-Veras a Sasuke se le antojo un helado de tomate y no hay ninguna tienda que lo vendan -digo haciendo pucheros. Ella rió y negó.
-Ese azabache gruñon te ha tomado el pelo, ese helado no existe -dice sin dejar de reír.
-Lo sabía -dije indignado -¿Ahora que hago? Sasuke se enojara.
-Vere que hago -me dice mientras toma mi mano, la cual suelto ya que si Sasuke me mirará explotaría de celos.
-Bien -digo siguiéndola.
Ella hizo un milagro y creo el helado de Sasuke, me lo dió y agradecí.
-¿Cuánto es? -negó.
-Es un regalo -dice sonriendo.
No perdí el tiempo y corrí a casa. Al llegar me encuentre una escena desconcertante.
-¿Sasuke? -pregunte al ver su mirada pérdida en la ventana.
No contesto, me acerque y toque su hombro.
-¿Me prometes algo? -me dijo sin dejar de ver la ventana.
-¿Estás bien? -dije ignorando su pregunta.
No volvió a responder, y eso me preocupo.
-Sasuke - lo llame pero el seguía sin escucharme.
Deje las cosas en la mesa y volví donde él.
-Dime que es lo que tienes amor -pedí lo más amable posible.
-Nada -dijo seco -me voy a mi cuarto -me paso de largo pero lo sujete de la mano.
-Dime que es lo que te pasa, ahora -exijo, pero él solo aprieta los labios -Sasuke -gruñí.
-Dejame -dice removiendo su cuerpo.
-No, hasta que me digas -negó y bajo la cabeza.
-Solo quiero dormir, por favor -susurró. No pude ante su pedido y lo solté, después de eso corrió a la habitación.
Guarde las cosas en la nevera y me deje caer en el sofá. Pensando si yo tengo la culpa.
No supe a qué hora me quedé dormido hasta que sentí unas frías manos sobre mi rostro, abrí lentamente los ojos y vi a Sasuke con una pequeña sonrisa.
-Que bueno que despertaste -me dice sonriendo -perdón sobre lo de ayer -deja caer su cabeza en mi hombro y se hace un silencio.
-Está bien -le digo -pero ¿Que sucede? Me preocupas -digo acariciando su rostro.
-Nada, solo me sentí indiferente nada más -asentí, no quiero alargar el tema -el helado está delicioso ¿Donde lo compraste? -me pregunta mientras alcanza el envase casi vacío que está sobre la mesa de centro.
-Lo hizo Ino, ya que no lo encontré en ninguna haladeria -él dió una risa.
-Perdón, debo darle a Ino las gracias -dice dándome un poco de helado. Al probar hice una mueca.
-Es asqueroso -digo tratando de escupir pero se me hizo imposible.
-Oye -se quejo Sasuke entre risas.
Hablamos un poco más hasta que mi azabache se quedó dormido.
Lo observé mientras dormía, me preocupa, me preocupa que no me diga lo que le sucede.
Tal vez deba esperar a que me diga, no quiero presionarlo, quiero que él me diga su molestia.
[...]
Los días transcurrieron y cada vez mi aflicción crecía. Ahora no solo se perdía en sus pensamientos si no que también lloraba, justo como ahora.
Estamos en la cama, yo "dormía" dándole la espalda a Sasuke, sus pequeños sollozos salían silenciosos en medio de la oscuridad. Mi pecho se oprimio y unas ganas de abrazarlo surgieron, pero no lo hice.
-Estarás bien, no dejare que nada te pase -escuche un suave y dulce balbuceo.
Me di vuelta y rodeo su cintura con los ojos cerrados, no quiero que sepa que lo escuché llorar.
Me cuesta creer que alguna pena le atormente. Se que las penas vienen y van pero no quiero verte atraves de un cristal mientras algo que no se te consume.
Pensé que sería la última vez y pero no fue así. No quiero dejarlo solo en su estado. Me obligaron a realizar una misión, no quiero, pero debo hacerlo, es mi responsabilidad.
No deje de pensar en Sasuke en toda la misión.
No sé qué hacer.
¿Debería hablar con él?
¿Se enojara si le pregunto?
¿¡Que diablos le pasa!?
-¿Que te sucede? No pareces estar en la tierra -comentó sin interés.
-Es Sasuke -dije suspirando -él ha estado raro estas últimas semanas y me preocupa, es su tercer mes de embarazo y me da miedo que algo le pase, no quiero preguntarle porque podría enojarce y eso afectaría al bebé, quiero que esté bien, verlo perdido y que llore por las noches no me ayuda, lo consiento y le doy todo lo que pide pero aún así su ánimo no cambia ¿Crees que debo hacer algo al respecto? -hable sacando mis frustraciones.
-Hasta la pregunta ofende, mira Naruto se que tienes miedo, esto es normal para un padre primerizo pero debes hablar con Sasuke debes sacar a flote tus angustias ya sabes que "las penas son espinas para el alma" debes sacarlas y no pierdas tiempo, Sasuke es muy importante para ti y estar al pendiente de su estado de ánimo cuenta mucho en una relación, sólo piensa como debes preguntarle para no molestarlo ya como dices una colera le hará pasar mal al bebé -me dice reconfortante, asentí a lo dicho.
-Bueno tienes razón -dije, debo hacer lo correcto y preguntar.
El pequeño pero alegre pueblo donde nos hospedamos me hizo pensar en Sasuke y lo que posiblemente estaría haciendo.
Falta poco para visitar a ese tipo para que le haga un estudio a mi azabache, pronto sabremos el sexo de mi hijo y en realidad no me importa si es un niño o una niña, lo voy amar con todo mi corazón.
Mientras paseaba por las iluminadas calles una tienda llamo mi atención, en la vitrina de esta era exhibida una precisa gargantilla, no más hermosa que mi Sasuke pero era bella.
La curiosidad me llamo y entre sin dudarlo. La aprecie más de cerca, su diseño y color era exquisito, sus tonos azulados con plata me recordaban a Sasuke, creo que todo lo hermoso me recuerda a mi amor.
-Es muy bella -dije al rodearla y apreciar su belleza.
-Lo es -dijo una voz a mi espalda.
Si la comprara Sasuke se ofenderia ya que solo las mujeres la usan, sonríe al imaginarme a Sasuke usándola.
-Su amada sería feliz con un regalo como ese, la gargantilla es una muestra de amor puro -reí. Se que el vendedor quiere que me lo lleve pero a Sasuke no le gustará.
-No lo creo, las muestras de amor no solo se demuestran con regalos -dije mirando a la persona.
-Lo creo, esa gargantilla no es solo un adorno para el cabello, esta demuestra su amor en físico -iba a contradecirlo pero al ver esa mirada se fue todo lo que tenía que decir.
Ese anciano no solo me daba confianza si no que también daba sabiduría a sus palabras.
-Mi "amado" no le gustaría este obsequio -el anciano negó.
-Le gustará eso está seguro, su cabello oscuro darán un buen toque y podrá resaltar mejor su belleza -lo mire interrogante ¿Cómo sabía que Sasuke tenía cabello oscuro? -nunca te fijarias en la gargantilla si tú "amado" no combinara con ella, no solo viste la belleza del objeto si no que viste como se vería tu "amado" con ella ¿Verdad? -explicó mis dudas y no evite sonreír, este viejo es bueno para los negocios.
-Me la llevo -dije sacando mi monedero, se que será cara pero valdrá la pena.
Sasuke se merece eso y más.
-Te la regalo -lo mire sorprendido, esa pieza es costosa y él me la está regalando.
-Ni lo piense, la voy a pagar -dije decidido.
-No, llévatela, mi esposa ella le hubiera encantado que se la regalace a alguien que ama y cuida de su pareja -sin discutir la tomé y salí de la tiendo con la hermosa joya en mis manos.
Sasuke espero que te guste...
[...]
Llegue a casa y le encontré en pleno silencio, a paso lento llegue al balcón y vi de nuevo esa escena, Sasuke llorando mientras se acarciaba su vientre un poco abultado.
No lo soporte, mirarlo así me lástima.
-Ahora me dirás qué te sucede, ignorar todo a mi alrededor me lástima, verte llorar por las noches me lástima, me lastima que no confíes en mi, si tengo la culpa o si eres infeliz a mi lado me gustaría saberlo, eres todo para mí Sasuke, eres mi todo -dije apenas conteniendo mi llanto.
Sasuke se giró y me sonrió con una tristeza que hizo que mi carazon se rompiera.
-Abrazame Naruto -pidió extendiendo sus manos.
Lo mire mientras el agua salada bajaba por mi mejilla.
A paso lento llegue y lo atraje a mis brazos. Lo abrace como si no existiera mañana.
Mis pensamientos viajaban a la desolación, abrace a mi novio tratando de protegerlo de un peligro invisible.
-No me hagas esto...no quiero que me preocupes...si te he fallado perdóname -dije sollozando.
-No...no te perdono...tu no tienes la culpa de nada así que no...-su frase murió en mi labios, lo bese con necesidad, con cariño y más que todo con amor.
Lo amo, y no dejare que nada le suceda.
Sentados en el sofá o más bien Sasuke sobre mi en el sofá, su rostro acurrucado en mi hombro mientras yo daba caricias a su espalda.
-¿Me dirás? -pregunte después de un largo silencio.
-No...no es nada, solo que tengo miedo, miedo de no ser un buen padre...-hizo una larga pausa como si pensará o más bien ido, ido de este mundo.
-Te traje algo -deje a mi novio sobre el sofá, me levanté y busqué entre mis cosas el regalo.
Lo escondí tras mi espalda ocultándolo de la vista de Sasuke. Me acerqué y le pedí que cerrará los ojos. Y así lo hizo.
-Abrelos -dije después de colocar en sus manos el obsequio.
Su mirada se iluminó y me miro con sorpresa. Luego la apretó contra su pecho mientras volvía a llorar.
-Es muy linda...-dice, me acerco y acaricio sus cabellos.
-No más que tú -me miró divertido y me la entregó.
-Quiero ver cómo me queda -asentí y se la acomode en su largo cabello.
Es más precioso como me lo imaginé.
La luz de la tarde se filtraba por toda la casa haciendo que deslumbrara con su belleza.
Era una obra de arte. Su cara toda sonrojada mientras sus manos posaban en su vientre era la mejor vista, bueno aparte de verlo d*****o, que haya visto.
Me acerqué y lo abrace por la espalda, mis manos de posaron en su duro vientre, bese su mejilla mientras repartia caricias.
-Soy tan feliz -dije.
-Yo... también soy feliz...o en lo que quede...de... -no siguió y su frase incompleta me hizo sentir un vacío.
Ese vacío cuando estaba sólo y nadie me quería. No comprendo ese mal presentimiento. Hace que mi corazón lata y no de la forma bonita, ese latido de miedo.
Miedo del futuro.
Continuara...
Gracias por leer!!
-H?