Felicidad negada
Sasuke
Estoy en trance. Las frase de Sakura rebota por mi cabeza.
"Salió positivo"
No le puedo arruinar la vida a Naruto, aún somos jóvenes y él más que todo tiene un futuro por delante. Un futuro que yo le puedo arrebatar.
Las ganas de llorar me invaden pero ver a Sakura enfrente me hacen mantenerme firme.
-Gracias...-le digo.
-¿Vas a decirle a Naruto? -asentí.
-Se lo diré yo, bueno, no quiero que se lo digas a nadie, por favor -le pedí.
No pienso decirle a Naruto. Debo pensar en que hacer durante dure el silencio de Sakura.
Me retiré y salí del hospital, Yamato me esperaba como dijo y respire hondo.
-¿Y? -pregunta alzando una ceja, esperando mi respuesta.
-Positivo -le digo mirando a un costado -no quiero decirle a Naruto aún, quiero que sea una sorpresa -miento para que no ande de chistoso.
-Pero debo informarle al Hokage, ya que estando preñado no puedes salir de la aldea y tampoco debes realizar ninguna labor, solo debes estar en casa y...
-Descansar, ya me se esa m****a, estúpidas reglas -refunfuñe.
-Solo te protegen, los embarazos en donceles son arriegados -dice posando su mano en mi hombro.
Asentí y le dije que debía descansar. Me prometió mantener el secreto hasta que este dispuesto a hablar sobre ello, que respetaría mi silencio.
Fui a casa con un lío en la cabeza. Dejar a Naruto era la único que se me ocurrió.
Suspire al estar cerca de la entrada.
Al estar dentro la casa un olor peculiar lleno mis fosas nasales.
Al entrar mis ojos se abrieron y no pude evitar sacar una risa.
-¿Que haces idiota? -dije sin dejar de reír.
-¡Sasuke! -dice al escuchar mi voz. Se lanzó a abrazarme y correspondí al instante.
-Naruto -digo sintiendo su cálido cuerpo contra el mío, se siente bien estar rodeado por sus fuertes brazos -¿Que haces? -vuelvo a preguntar.
-¡Ah! ¡La comida se quema! -se separó de golpe y corrió a apagar la estufa -uff se salvó -dice aliviado.
-¿Tú cocinas? -digo burlon.
-Bueno... practique en tu ausencia -dice mientras sonríe -ven, ven, pruébalo -me hace una señal con la mano y me acerco.
Enfrío un poco y me dio a probar, salado.
-¿Cómo está? -pregunta con impaciencia.
-Esta rico -digo, sonríe amplio y sus ojos se llenan de un brillo que hace que mi corazón se acelere.
Extrañare esa sonrisa.
-Date un baño y luego bajas a comer -asentí ante su pedido -ah lo olvide -se acerca y me sujeta de la cintura, se acerca a mis labios y deja un suave beso -bienvenido amor.
-G-gracias -digo avergonzado.
Subí rápido para que no mirará mi cara roja.
Me despoje de mis prendas y me metí a la ducha, miraba el agua y me sentí mal. Me arrepiento de ocultar algo tan importante, por ocular lo que hay dentro de mi ser. Naruto no se merece que le mienta.
Le prometí que siempre estaríamos juntos e ignore esa promesa.
Pensé que había madurado pero me di cuenta que eso no paso, no madure, solo me hice experto en fingir.
Comencé a planear lo que iba hacer pero un nudo en la garganta surgió y ahogue un sollozo en el agua.
Realmente soy un tonto... no importa donde vaya ya que el recuerdo de Naruto siempre me va a perseguir, él esta adherido a mi corazón y jamás podré olvidarlo.
-Sasuke -me llamó Naruto -la comida se va a enfriar.
-Y-ya voy...-dije titubiante.
Salí del baño y Naruto no estaba en la habitación y agradecí eso.
Al estar ya vestido baje y la comida ya estaba servida. Naruto me invitó a sentarme.
Naruto hablaba y hablada pero no llevaba el hilo de la conversación, mis pensamientos estaban en otro lado.
Amo a Naruto y eso ya lo tengo claro. Abandonarlo sería mucho para mí. Alejarme de nuevo sería una mala decisión.
¿Que es lo que debo hacer?
¿Irme? No, no, no, debe haber otra opción ¿Verdad?
-¿No te gusta la comida? -mi rubio me sacó de mis pensamientos. Mire la comida y sin darme cuenta la había revuelto y que no había probado ni un solo bocado.
-Lo siento -dije cavisbajo.
-No te preocupes, te daré otra cosa.
Se levantó y comenzó a caminar a la cocina.
Ahora que lo pienso yo soy egoísta, ¿Porque me preocupo por otra persona que no sea yo? Esto es estúpido. Debo pensar en mí y en mi... bebé.
-Estoy embarazado -solté de golpe, si lo pienso mucho no tendré el valor para decirlo después.
Naruto se detiene de golpe pero no me mira.
-¿Que? -dice confuso.
-Estoy embarazado -repito -vamos a tener un bebé, un hijo de los dos -no pronuncia palabra y eso me asusta -si no...si no quieres hacerte cargo yo...-no proseguí ya mis lágrimas bajan lentamente por un posible rechazo.
Me dolería el corazón si me dejarán.
-¿Estás loco? ¿Cómo sería capaz de dejarte? -Naruto se da la vuelta y veo que al igual que yo está llorando.
Me levanté de mi lugar y Naruto corre a mi y me abraza como si quisiera escapar.
-Estoy tan feliz, estoy más que feliz, Sasuke gracias, gracias por darme lo único que me hace falta; una familia.
No evito sollozar y me oculto en su pecho mientras paso mis manos por su espalda y me aferro a su camisa.
Ambos lloramos, él de felicidad y yo...porque soy correspondido.
Nuestros rostro cada vez de acercaban hasta no quedar espacio entre ellos. Nuestros labios gozaban al estar unidos. Nuestra lenguas seguían el ritmo de nuestros corazones palpitantes.
Quería seguir unido a él pero el estúpido oxígeno nos exigía buscar aire.
-Naruto -dije mientras le acariciaba su rostro y quitaba sus lágrimas.
-Te amo Sasuke, me has hecho el hombre más feliz del mundo -acercó mis manos que se posaban en su mejilla para besarlas.
-Ni lo digas, que me vas hacer llorar de nuevo -digo al cerrar los ojos e imaginar una vida juntos con nuestra hijo.
Naruto será un buen padre y yo trataré de serlo también.
-¿A donde vas? -pregunto al ver qué Naruto me separa con delicadeza y se coloca sus zapatos.
-¿A donde crees? Pues a decirle a mis amigos la noticia que ¡Seré padre! -iba a regañarlo pero salió corriendo.
Negué mientras sonreía.
-Pronto seremos una familia mi bebé -dije abrazando mi vientre.
[...]
Miraba con enojo a todas esas personas que se hacen llamar amigos de Naruto. Ellos estaban invadiendo mi casa.
Desde que Naruto se fue a decirle a todos sobre mi embarazo, una hora después tenía a la mayoría de sus amigos en mi casa.
-Que discreto es Naru -dice Sakura al entregarme un refresco.
-Idiota -digo tomando del líquido rojo del vaso.
-Pero míralo está tan feliz -dice observando a Naruto que irradia felicidad.
-Si -digo con una sonrisa ladeada.
-Espero que sean felices -ella ríe sin ganas y pone una cara dolida -ahora todo se vuelve imposible ¿No?
-Desde el inicio fue imposible Sakura -ella asiente mientras limpia una lágrima que bajo por su mejilla -¿Por qué no me das un abrazo? -le digo, no soy muy bueno en eso de las cursilerías pero por hoy are una excepción.
Ella sonríe y me abraza sin pensalo. No dudo y correspondo. Es la primera vez que hago esto con Sakura y no me siento incómodo.
-Además no soy la única que sufre -dice al momento de separarnos, me señala con la barbilla donde Hinata tiene una expresión vacía.
-Me iré a burlar de ella -digo pero Sakura me sujeta de la mano.
-No, ya tiene suficiente, no te vuelvas el malo o todos te odiaran -me encogí de hombros pero ya no di otro paso.
-Tienes razón -digo sin darle importancia.
La "celebración" cada vez se alargaba y estaba muy cansado.
Me acerqué donde Naruto estaba hablando con Kiba y le jale de la camisa para llamar su atención.
-Estoy cansado y me quiero ir a dormir -dije molesto.
-Claro amor, ve a la cama yo despido a todos -dejó un corto beso en mis labios, asentí y me dirigí a la habitación.
Me aliste para dormir y espere a Naruto la cual no tardo en llegar.
-Buenas noches mis bebés -besó mi mejilla y dejo un beso en mi vientre haciéndome enrojecer.
-T-tonto -digo con mis mejillas rojas, me cubrí con la cobija y sentí los brazos de Naruto rodearme mientras reía.
Sin dejar esa pocision me dormí.
La suerte está de mi lado y espero que no se aparte de mi...
[...]
En tan solo una semana la aldea ya sabía de mi embarazo y me da igual.
Naruto no me dejaba salir sólo a ningún lado.
Hablé con mi doctor la cual era esa estúpida serpiente. Y Naruto dió el grito al cielo al enterarse.
Orochimaru era el mejor en el tema de los donceles y no había otra opción y Naruto refunfuñando aceptó la ayuda.
Con dos meses de embarazo me sentía feliz. Los síntomas eran una m****a pero los soportaba por qué Naruto estaba a mi lado.
Tanta felicidad acumulada me hacía sentir bien. Quería que pronto naciera mi hijo para terminar de completar nuestro hogar.
Gracias a mamá aprendí de pequeño a tejer. Era tarde y el Sol estaba a punto de ocultarse. Mande a mi rubio por un reciente antojo; helado de tomate, se que eso no existe pero quería probar a que sabía el tomate en helado.
Mientras terminaba de tejer cerca de la ventana donde el Sol alumbra sus últimos rayos. Entro una figura con sigilo.
Mi sonrisa se borro al ver su expresión fría. Sostenía unas hojas en su mano y me miro con pena o más bien con lástima.
-Sasuke -me dijo como si le costará hablar -lo lamento -dice bajando la mirada -no puedes tener a ese bebé...
Algo dentro de mi se rompió, esas palabras hizo como si un cristal se rompieran, era mi corazón al quebrarse.
Un sudor frío recorre mi piel.
De nuevo he llegado hasta aquí, donde la felicidad me sonríe pero en su cruce encuentro dos caminos. Y la fortuna me vuelve abandonar y ahora se burla de mi.
Mi gloria se la lleva el viento.
De nuevo me han negado la felicidad.
Continuara...
Gracias por leer!!
-H?