" Dulce Hogar "
Aún me estaba tocando la mejilla por el dolor de la bofetada que Amy sin miedo alguno de que soy su jefe me dio al terminar la película.
— ¿Que le hiciste? — Susan tenía el ceño fruncido, y quizás si no fuera humana estaría a punto de explotar.
— Nada, o eso creo — Max no paraba de reír y yo solo lo fulminaba con la mirada.
—¿Puedes dejar de reírte por una vez? —seco sus lágrimas y aguanto la risa por primera vez en la noche.
—Yo iré a hablar con Amy, ustedes —nos señaló— busquen la manera de alegrarla — vi como Susan se fue hasta fuera del cine en busca de la chica, y como Max se dirigía a donde venden golosinas.
— ¿Qué haces Max? — este me miro y siguió pidiendo más y más dulces, que podrían matar a alguien con diabetes o trataría de armar una fiesta para niños.
—Es sencillo. Hago lo que Susan dijo, busco con que alegrar a nuestra nueva amiga —— dicho esto colocó una sonrisa enorme que dejaba ver sus dientes a la perfección.
—Bien. Pide algo también a mi nombre o Susan me castrara y no podre seguir trabajando— asintió
Me gire unos segundos para ver a la puerta donde Amy y Susan se encontraban hablando casi en susurros. Ver a mi asistente me hizo recordar que alguien me debía una respuesta, saque mi teléfono y abrí la aplicación de citas a ciegas donde he estado hablando con Shadow, pero esta no se había conectado desde mi extraña declaración —bufé— guarde el aparato en el bolsillo nuevamente.
—Entonces.... todo resuelto —comento Susan en brinquillos hasta nosotros, y tras ella venia Amy con la cabeza gacha.
— Qué bueno que llegan, yo no podría llevar todo esto solo — comento Max dejando a la vista las 5 bolsas de caramelos, 2 de gomas, 3 de palomitas dulces y 2 enormes tazas llenas de galletas individuales.
—— ¿A quién vas a matar de sobre dosis de azúcar? —comento la gótica con los ojos abiertos como platos.
—A ti —sonrío Max— esto es para que no me odies a mí y a Abel —esta negó con la cabeza.
—No los odio, disculpa Abel por darte una bofetada.
— No hay problema, solo no lo vuelvas a hacer —— asintió avergonzada.
—Bien entonces, yo me iré a casa y ... —mi hermana la interrumpió.
—Perfecto Abel te puede acompañar.
—No, digo no es necesario, no vivo muy lejos y...
—No hay problema puedo llevarte, Susan se puede ir en el auto de Max y tú en el mío, no acepto un no por respuesta —asintió.
Al montarnos en el auto con el montón de dulces que el castaño le dio, nos pusimos en marcha a su casa luego de que Susan casi la asfixiara en un abrazo y Max la asustara tirándole besos.
—Es aquí —señalo una casa acogedora con paredes rosa pastel y muy iluminada— muchas gracias
—Nos veremos mañana a las 9 Amy — asintió y salió corriendo abrió la puerta y se adentró a aquella coqueta casa.
Raro muy raro, para una persona de n***o, pero ya nada en ella es normal.
Shadow: se fue la luz anoche xD
Genial la chica de mis pensamientos al fin estaba en línea, momento de arreglar la embarrada de anoche.
badboy; qué bueno, ya tenía pensado contratar un detective
Shadow: muy chistoso nerdsito, lo siento fue un día muy agotador me iré a dormir, por cierto; no me has convencido con tu jueguito quizás en otra próxima xD bye.
—Shadow se ha desconectado—
Qué bueno que no se la creyó, sino, ahora no me respondería, y que bueno porque debo poner en orden mi cabeza con respecto al cosquilleo que sentí cuando Amy me agarro la mano.