Respiró el aire puro de la mañana, de pronto al exhalar por primera vez se sintió tan débil que tuvo que aferrarse a el marco de la puerta. Rápidamente una muchacha de la servidumbre fue hasta ella preocupada, su bebé quizá sí tenía otros planes. Sintió un dolor como una punzada, ¿se había adelantado?. No.. Tenía que ser una falsa alarma, al rato se sintió mejor. Pasó la mañana en la cocina haciendo galletas con la cocinera y reía animada, aunque ésta le diera un té al verla un poco pálida, ya no sentía dolor así que pensó que en realidad había sido una falsa alarma. Esa tarde caminando lentamente por un pasillo sonreía mirando las flores que le había dado el jardinero, las colocó en un jarrón y lo lleva a al otro lado de la estancia cuando de pronto el dolor la at

