Pasó erguida y orgullosa por el saalón en donde se encontraba Julia, sin mirarla beso a su esposo en la mejilla y le comunicó que iría a tomar el té con unos vecinos. Como si no existiera salió del lugar - Me odia, más que antes – expresó con incomodidad - Quizá con el tiempo se le pase Julia, Hilda tiene solo la idea equivocada y se niega a entender, pero algún día... - Jamás me querrá, nunca me aceptara Johnson su odio es más grande que todas las verdades – sus ojos se empañaron y se incorporó secándose las lágrimas que empezaban a brotar. - Si me disculpa debo ir a descanzar. - Resopló y se dirigió al despacho en donde lo encontró ausente y pensativo – lamento decirte que encontraras una situación peor con el consejo – sirvió dos tragos y le colocó uno frente a él – aún no sa

