Después de la llamada Jaciel llegó a la dirección que le dio Ernesto. Al verlo todo golpeado se acercó de inmediato. —¿Qué sucedió aquí? —¡Nada hijo! Sólo descubrí que no valió la pena traicionar a tu madre. —¡Vamos al hospital! Llevó a Ernesto al hospital en donde se encontraba Leslye así podría estar cuidando de los dos, al llegar a la habitación de su hija vio que solo estaba la enfermera cuidando de ella. —¿Y Mariel? —La señora se fue a tomar un café, dijo que se sentía muy agotada por estar aquí. —Puede ir a comer y descansar un poco yo me quedaré cuidando de Leslye. —Volveré en un tres horas señor. Jaciel observaba a su hija. Imaginando si esa niña hubiera sido de él y Daniela. —¡Todo hubiera sido diferente hija! Los días de Jaciel se limitaban al hospital y la ofic

